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Candidatos soslayan el tema de la inmigración

Aunque los planes de inmigración de ambos candidatos presidenciales son muy parecidos y apoyan una reforma, ni el republicano John McCain ni el demócrata Barack Obama han revelado cómo resolverán el problema de los 12 millones de indocumentados que viven en el país.

El asunto de la inmigración no ha tenido ninguna relevancia durante la campaña, y una de las razones que exponen los expertos, es que se trata de un asunto muy complicado, emotivo, politizado y polarizado.

Además, los problemas de la recesión económica, la crisis en los bancos y la guerra en Irak han acaparado la atención de los estadounidenses en estas elecciones.

Las pocas veces que ambos candidatos han hablado de inmigración --nunca en en los debates-- ha sido a través de anuncios publicitarios en español, en aquellos estados con alta población hispana, considerados claves para el triunfo del próximo presidente. Son los casos de la Florida, Nevada, Nuevo México y Colorado.

"El tema de inmigración estuvo muy encendido en el Congreso y todavía se está trabajando en una solución, y en la creación de un paquete de políticas que cambiará la manera en que el país manejará la inmigración'', comentó Audrey Singer, miembro del Brookings Institution Metropolitan Policy Program, un centro de investigación de políticas gubernamentales con sede en Washington.

El Plan de Obama se resume de la siguiente manera:

* Asegurar las fronteras;

* Mejorar el sistema de inmigración;

* Anular los incentivos que facilitan la entrada ilegal al país;

* Sacar a los indocumentados de las sombras;

* Promover el desarrollo económico en México para disminuir la inmigración ilegal.

"Yo no voy a salir huyendo de los 12 millones de personas que cada día contribuyen en nuestro país... estoy a favor del Dream Act --que favorece a los estudiantes indocumentados-- y de una Reforma Inmigratoria'', dice Obama en un mensaje grabado en su página de Internet.

McCain es un poco más específico y establece dos etapas, para la reforma.

La primera centrada en proteger la frontera con la finalización de una barrera física y virtual.

Y la segunda incluye los siguientes puntos:

* Creación de un sistema de verificación de empleo ‘‘confiable, exacto y seguro'', incluyendo el castigo a los empleadores que contraten a indocumentados.

* Implementación de programas de trabajadores temporales que reflejen las necesidades laborales del país, tanto en el sector de alta tecnología, como en el obrero.

* Todos los indocumentados deberán inscribirse en un programa para resolver su estatus. Se revisarán los antecedentes penales para identificar a criminales y luego deportarlos.

* El sistema de deportación será "humano justo y realista''.

* Los indocumentados o bien se marchan, o se quedan para legalizarse.

* Eliminar retrasos de visas de personas que están esperando fuera del país.

"Estados Unidos no puede seguir teniendo una categoría permanente de individuos sin estatus -- una segunda clase permanente'', indica McCain en su propuesta, pero no detalla cómo lo va a hacer.

"El público norteamericano está preocupado por los 12 millones de indocumentados que viven en el país, pero nadie tiene la respuesta sobre qué hacer... es un asunto muy complicado que está muy relacionado con el desarrollo económico de México y de América Central'', indicó el profesor de leyes de la Universidad de Miami, David Abraham.

Dado lo complicado del asunto, "ninguno de los candidatos gana o pierde'' si habla de inmigración en la campaña, por lo que han escogido evitar el tema.

Las veces que lo han hecho ha sido para el público hispano, "sin desarrollar las ideas, sino atacándose mutuamente'', dijo Abraham.

Para el experto, existe la creencia de que los hispanos están más interesados en el tema de inmigración que el resto del país, y eso "no necesariamente es cierto''.

"Quizá los inmigrantes con pocos años en el país estén más interesados, pero eso no quiere decir que no les interese lo que pasa en la bolsa, Irak y el cuidado de salud. Es erróneo pensar que los hispanos sólo están interesados en inmigración'', añadió Abraham.

Para el profesor de ciencias políticas de la UM, Casey Klofstad, el público estadounidense "no está interesado'' en escuchar sobre inmigración, sino en ‘‘asuntos más grandes'', tales como la crisis financiera, el seguro médico y la guerra.

kerodriguez@elnuevoherald.com

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