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Ingreso a la universidad cada vez más difícil

DONNA GEHRKE-WHITE y FRED TASKER

- The Miami Herald

Hubert Phanord considera que es una ironía cruel: no pudo ingresar en la Universidad Internacional de la Florida (FIU), el alma mater de su madre, pero fue aceptado en el Morehouse College de Atlanta, la universidad de Spike Lee y Martin Luther King Jr.

''¿Por qué no están aceptando a residentes de la Florida?'', pregunta Phanord, graduado de la Archbishop Curley-Notre Dame de Miami. Está asistiendo al Broward Community College para mejorar su promedio de notas con la esperanza de ganar becas que lo ayuden a cubrir los $17,000 anuales de matrícula de Morehouse.

Su pregunta es apremiante para decenas de miles de estudiantes del último año de secundaria que confrontan una áspera realidad: en el 2006, las universidades públicas de la Florida rechazaron a casi 30,000 aspirantes, 70 por ciento más que en el 2000.

Y es probable que la situación empeore. Debido a las rebajas del presupuesto, las universidades no van a aumentar su matrícula de primer año en el 2008 pese a un estimado de 4,300 graduados de secundaria más este año que el pasado.

El pasado invierno, el gobernador Charlie Crist le dijo al Miami Herald que la Florida tenía que construir nuevas universidades públicas que ayuden a absorber los 50,000 nuevos estudiantes de los próximos seis años. Pero no hay ninguna en proyecto.

Los dirigentes estatales reconocen que la Florida no planificó adecuadamente para los adolescentes a los que les tocó crecer en una época mala: después del 9/11 y de una crisis del presupuesto estatal debido a un déficit en los ingresos proyectados. El número de estudiantes de último año que se gradúan de las secundarias del estado saltó de 116,950 en el 2000 a 150,100 en el 2006.

Por otra parte, están las becas Bright Futures (Futuros Brillantes) que pagan, por lo menos, el 75 por ciento de las matrículas en las universidades y colleges estatales para estudiantes que hayan tenido, por lo menos, un promedio de B en la secundaria. Diez años atrás, el estado prometió las becas pero no planificó los fondos para tantas. En el 2006, se concedieron 55,993 becas, un salto de 41 por ciento en comparación con las 39,729 del 2000.

''No hemos planificado bien. Hemos crecido, pero obviamente estamos subfinanciados'', dijo Mark B. Rosenberg, canciller de la Junta de Gobernadores del Sistema de Universidades Estatales de la Florida.

La planificaciónm central vino a fallar precisamente cuando el número de estudiantes estaba creciendo. El ex gobernador Jeb Bush y la legislatura de la Florida abolieron la Junta de Regentes en el 2001, y cada universidad tomó por su rumbo.

''Se supuso que la Junta de Educación Estatal afrontaría estos problemas y que las juntas locales serían sensibles a ellos''', dijo Rosenberg. ``Pero no sucedió así, en parte porque el financiamiento (estatal) fue tan errático que las universidades tuvieron dificultades para mantener el financiamiento para los estudiantes que se habían matriculado''.

Los community colleges son el remedio de última instancia. Tienen que aceptar a todos los estudiantes que soliciten ingreso. Como resultado, su matrícula ha crecido enormemente. Entre el 2000 y el 2006, el Miami Dade College ha visto un aumento de 42 por ciento en nuevos estudiantes de 18 a 20 años.

''Hemos estado absorbiendo a todos estos estudiantes, y nos alegra'', dijo Joanne Bashford, una preboste adjunta. Los estudiantes de Miami-Dade van a conseguir títulos en universidades prestigiosas, incluyendo las de la élite.

Pero los community colleges están luchando por estirar sus presupuestos para acomodar a los estudiantes adicionales, declaró Shouan Pan, preboste del recinto sur del Broward Comunity College (BBC).

Debido a las recientes rebajas en el presupuesto, el BBC ha mantenido su facultad pero no ha añadido más, dijo. Ni tampoco el Miami-Dade, aunque ha aumentado en 5.5 por ciento su facultad a tiempo completo entre el 2000 y el 2006, dijo Bashford.

''En mi clase de nutrición, hemos tenido que mudarnos para un auditórium'', dijo Jessica Mondestin, estudiante de segundo año en el campus norte del Miami-Dade. ``El pasado verano, no era así. Eramos entre 20 y 25 estudiantes. Ahora somos más de 40''.

La Florida, el cuarto estado más poblado del país, no ha construido ninguna universidad durante los últimos 10 años.

Sólo la Universidad de la Florida (UF) en Gainesville y la Florida State University (FSU) en Tallahassee estuvieron entre las 100 mejores universidades públicas seleccionadas por la revista U.S News & World Report. Y, sin embargo, ambas están tan abarrotadas que ya no aceptan automáticamente a los mejores expedientes de la Florida. La UF es una de las más grandes del país con unos 50,000 estudiantes.

Considere la nueva realidad:

La UF no puede prometer aceptar el mejor 5 por ciento de los graduados de secundaria, que se calcula en unos 7,700 estudiantes. La matrícula de UF está limitada a 6,500, dice la preboste Jamie M. Fouke.

''No podemos dar ninguna garantía'', dijo, añadiendo que ''realmente es muy duro'' escoger entre tantos buenos estudiantes.

Kelly Donovan, de Lake Worth, dijo saber que no podía aspirar a matricularse en la UF una vez que supo que prácticamente todo nuevo ingreso tenía un promedio de 4.0 en la secundaria.

''Parecía muy fuera de mi liga'', dijo Donovan, que está estudiando educación en la Florida Atlantic University en Boca Ratón.

En Tallahhassee, los funcionarios de admisiones de FSU están afrontando el mismo problema. En la última temporada de admisiones, se vieron inundados con más de 33,000 solicitudes. Hubo que rechazar más de 19,300. En los últimos cinco años, el índice de rechazos ha subido del 38 por ciento en el 2002 al 52 por ciento en el 2007. Este año, las solicitudes de FSU están aumentando. Unos 5,000 estudiantes hicieron sus solicitudes durante la semana antes del 10 de octubre, el primer plazo para presentar las solicitudes, dijo Janice Finney, directora de admisiones de FSU.

La presión está afectando a la Universidad Internacional de la Florida que, en el pasado, ha absorbido al 70 por ciento de los graduados de secundaria de Miami-Dade. Sin embargo, para el otoño del 2007, FIU había rechazado a casi dos tercios de los solicitantes.

''Se supone que lo nuestro sea garantizar el acceso pero ahora nos estamos volviendo selectivos'', dijo el presidente de FIU Modesto Maidique. ``Ahora sólo estamos tomando lo mejor de lo mejor''.

Este otoño, el estudiante de primer año de FIU tuvo un promedio de 3.66 en la secundaria, en comparación con un promedio de 3.5 en el 2001.

Michael Hernández, de Miami, ganador de una beca Bright Futures que tuvo un promedio de 4.1, fue rechazado por la Universidad del Sur de la Florida junto con casi otros 11,000 estudiantes de último año de secundaria. Se considera con suerte de que FIU lo haya aceptado aunque esté en una clase de fisiología junto con otros 214 estudiantes.

Stargell Fajardo, de 21 años y natural de Miami Beach, una estudiante de último año de la Florida Atlantic, dijo haber sido rechazado por cinco colleges, incluyendo FIU. Asistió al Miami Dade College durante un semestre y luego se trasladó a la Florida Atlantic University en Boca Ratón. ''Una experiencia muy buena'', dijo. ``Es una escuela pequeña. Al fin encontré mi nicho''.

Los estudiantes no tienen por qué sentirse frustrados si tienen que ir a un college de segunda o tercera opción, dijo.

dgehrke@MiamiHerald.com

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