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Miami Beach hará más severas las regulaciones para artistas y artesanos

Durante una calurosa mañana de sábado, Alicia González se sentó en su quiosco y tejió un collar con cuentas púrpura y turquesa.

Algunos turistas se detuvieron para admirar su trabajo: collares de cuentas negras con pendientes de cristal, anillos tejidos con abalorios y pequeñas piedras de malaquita.

Dentro de poco, González podría estar demostrando sus habilidades a un público nuevo: miembros de la junta de bellas artes nombrados por el municipio.

Miami Beach quiere hacer más severas las restricciones a los artistas que trabajan en las calles de la ciudad, pidiéndoles que demuestren que realmente han creado las joyas, pinturas y otros artículos que venden a los turistas y vecinos.

El miércoles, la comisión municipal votará sobre el tema y otras normas que podrían controlar dónde los artistas callejeros pueden ganarse la vida.

Los cambios propuestos incluyen exigir a todos los artistas que obtengan una licencia municipal. En la actualidad, sólo a los que venden artículos en Lincoln Road y Ocean Drive se les exige permisos.

También en la lista aparecen nuevas penalidades para los que venden o actúan en South Beach sin un permiso, así como una regla que le exige a los artistas usar mesas con manteles que "lleguen al suelo y que sean de color negro, azul o verde oscuro''.

Es por lo menos la tercera vez desde el 2005 que Miami Beach cambia las normas sobre los artistas y vendedores callejeros.

El año pasado, el capítulo floridano de la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU) presentó una demanda que impugnaba las normas municipales. El caso no se ha decidido todavía.

Los funcionarios municipales dicen que las nuevas reglas evitarán aglomeraciones en las aceras y decidir qué se vende en las calles.

"Estamos recibiendo muchas quejas'', dijo Hilda Fernández, asistente del administrador municipal.

, quien agregó que hay infracciones comunes de aceras bloqueadas y mesas junto a hidrantes de incendios. "Se han usado muchos recursos para asegurar que los vendedores no infrinjan el código municipal''. Hasta ahora los artistas que trabajan en Miami Beach se han mostrado receptivos a la hora de probar que los artículos que venden son elaborados por ellos mismos.

"Si uno tiene que demostrar que hace sus propias obras, eso acabará con la gente que no los hace'', dijo González, cuyos precios oscilan entre $25 y $45.

"Debido a esto habrá más productos originales''. Durante el verano, la alcaldesa Matti Herrera Bower se reunió con artistas. Los artistas tendrán que demostrar que los artículos son elaborados por ellos: deberán llevar los materiales y elaborar un ejemplo ante la junta de bellas artes.

Otras opciones, en caso que el trabajo sea demasiado complicado para realizarse en el Ayuntamiento: la junta puede pasar por los estudios de los artistas o exigir fotografías que documenten el proceso artístico.

Aunque González dijo que no tiene ninguna objeción a mostrar su arte ante la junta, cuestiona la forma en que Miami Beach otorga los permisos.

Los vendedores y los artistas callejeros tienen que participar en una lotería que rifa los lugares en Lincoln Road y Ocean Drive.

De aprobarse, las nuevas reglas podrían ampliar la cantidad de sitios permitidos para que incluyan otras áreas de South Beach como el malecón en la playa y las avenidas Washington y Collins.

Actualmente no se emiten permisos para estas áreas pero son populares entre los artistas y vendedores, sobre todo durante el invierno, cuando los turistas que huyen del frío llegan en busca de temperaturas cálidas.

Un representante del Capítulo de la Florida de la ACLU dijo que se sentía alarmado por las reglas propuestas por Miami Beach.

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