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Cierran intensa campaña por los escaños del Congreso

En su último fin de semana de campaña, el representante federal Lincoln Diaz-Balart, republicano por la Florida, tuvo un picnic para marcar su semana número 15 de andar de puerta en puerta en el suroeste del condado Broward. El representante Mario Diaz-Balart y su esposa Tia estuvieron en los sitios de votación adelantada, y la representante Ileana Ros-Lehtinen trató de conseguir votos en Key Biscayne y en South Beach.

No siempre fue así. Hace dos años,los tres congresistas republicanos de Miami se reeligieron sin gran esfuerzo, incluso por encima de una onda demócrata en la que perdió su colega republicano el representante E. Clay Shaw, veterano de 18 años.

Pero con la economía hundiéndose a la misma velocidad de las cifras de popularidad del presidente Bush, tres demócratas de Miami han podido montar campañas factibles contra estos tres republicanos, planteando significativos riesgos para los tres hermanos Diaz-Balart en dos de las competencias congresuales más vigiladas del país.

Obligados a ponerse a la defensiva, los titulares republicanos han recaudado más dinero que nunca y han estado haciendo campaña sin parar. Los demócratas se han mantenido al paso y han captado el respaldo de un partido nacional con las arcas repletas, ansioso de conseguir todos los escaños posibles en intento por expandir su mayoría en la Cámara de Representantes.

"No es mi contrario, sino los millones y millones de dólares de que han hecho acopio en contra nuestra'', dice Mario Diaz-Balart, que con Lincoln Diaz-Balart ha tenido que enfrentarse a una andanada de casi $2 millones en espacios televisados del Partido Demócrata que los representan como autómatas del presidente Bush. Hay otro grupo que se ha gastado más de $1 millón en televisión y propaganda por correo atacando el historial de votación de Lincoln Diaz-Balart.

Los del Partido Nacional Republicano (NRP) también han convertido en prioridad la defensa de esos escaños, gastando casi $2.6 millones en los dos distritos transmitiendo lo que según los analistas han sido algunos de los espacios más hostiles en todo el país, incluyendo uno que tiene la cara del demócrata Raúl Martínez superimpuesta sobre un camión de basura, y se oye una voz que dice: ‘‘Su basura apesta''.

Los demócratas empezaron a fijarse en los escaños hasta ahora aparentemente seguros de los republicanos luego de haber notado que dos candidatos sin experiencia se las habían arreglado para quitarles 40 por ciento de los votos a los Diaz-Balart en el 2006. Joe García, que dejó su puesto de presidente del Partido Demócrata estatal para aspirar en contra de Diaz-Balart, dijo que estaba resuelto a buscar todos los candidatos posibles para todas las competencias locales que pudiera.

"Dijimos que íbamos a pelear como partido'', dijo García el sábado mientras iba tocando de puerta en puerta en Homestead, cerca de donde tiene una oficina de campaña. "Es lo que hemos hecho''.

En muchos modos, las competencias congresuales reflejan la competencia presidencial, en la que la escasa popularidad de Bush, la tambaleante economía y una significativa ventaja en recaudación de fondos le han permitido a Barack Obama a competir en estados tradicionalmente republicanos como Ohio y Virginia. Además de los tres escaños de Miami, los demócratas tienen en mente por lo menos otros dos escaños en distritos congresuales de la Florida otrora considerados firmemente republicanos.

"Creímos que si contábamos con candidatos fuertes, podrían ser competitivos'', dijo Chris Van Hollen, de Maryland, presidente de la Campaña Demócrata al Congreso. ‘‘Existía la suposición de que eso escaños serían republicanos para siempre, y ese sentido de propiedad no estaba justificado''.

Reclutados en Miami: García, conocido ex director ejecutivo de la Fundación Nacional Cubano Americana; Martínez, poderoso ex alcalde de Hialeah, para desafiar a Lincoln Diaz-Balart. Y Annette Taddeo, una empresaria colombiana-americana, para retar a Ros-Lehtinen.

Cuando la preguntaron en POTUS 08, de XM-Radio, cuáles candidatos republicanos le preocupaban, Tom Cole, del Comité Nacional Republicano del Congreso mencionó el sábado al representante Ric Keller, republicano de Oviedo, además de los Diaz-Balart, pero refiriéndose a estos dos últimos añadió: "Creo que van a salir bien''.

Lincoln Diaz-Balart dijo que su hermano y él han hecho campaña "intensivamente'' y se sienten optimistas con el entusiasmo que vieron en los votantes. "Siempre que se estén gastando millones de dólares en contra de uno, hay que esforzarse mucho'', dijo. "Eso hemos hecho, y me siento muy confiado''.

Aunque los tres republicanos están considerados entre los más firmes defensores de la política de línea dura de Estados Unidos hacia Cuba, el nivel de desempleo en el estado y el elevadísimo número de ejecuciones hipotecarias ha relegado el tema de Cuba a un segundo plano. Y los demócratas insinúan que hay un número cada vez mayor de votantes cubanoamericanos jóvenes a quienes les preocupa más mantener sus trabajos que derrocar a los hermanos Castro.

En un almuerzo de Latin Builders Association (LBA) Martínez mencionó a la isla una sola vez en un discurso de 13 minutos. En cambio, prometió enfocar la creación de trabajos y expandir el acceso a seguros médicos.

"Y sí, tenemos que mirar hacia nuestros países: Cuba, Nicaragua, México, Venezuela'', dijo Martínez, presentado en el almuerzo por Jorge Mas Santos, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana. "Pero si vamos a poder ayudar a nuestros países, primero tenemos que tener la capacidad de ayudar a éste''.

Pero los tres titulares han utilizado el favorable medio de la radio en español para insinuar que elegir a los demócratas le estaría indicando a Washington, y a la isla, que el respaldo comunitario por una política de línea dura hacia Cuba se está horadando.

"Nuestra comunidad estará transmitiendo importantes mensajes en esta elección, que los va a recibir el mundo entero'', dijo Lincoln Diaz-Balart en un reciente comercial informativo en la WQBA 1140 AM.

Aunque los tres retadores demócratas respaldan el embargo económico contra Cuba, respaldan el levantamiento de las restricciones a los viajes y las remesas impuestas en el 2004. Mario Diaz-Balart, en un espacio político pagado por Radio Mambí insinuó que esa postura ayudaría al gobierno de Cuba.

"Me opongo a cualquier tipo de concesión unilateral a la tiranía'', dijo. "Joe García insulta a la comunidad cubana exiliada. Respalda concesiones unilaterales para la dictadura y tiene el respaldo de los más notorios defensores de la tiranía'' {Remember these things were probably or surely said in Spanish. I don't know if I'm quoting them exactly. C.F.}.

Los demócratas descartan esas acusaciones, y García ha establecido una sección para chequear los datos en su sitio en la red para desacreditar los ataques, diciendo que son "las mismas tácticas intimidatorias de siempre que vienen de Washington''.

"Durante más de 20 años'', dice el sitio, "Joe García ha estado combatiendo a las figuras extremistas de Latinoamérica''.

Las encuestas sugieren que las competencias están reñidas. El sitio Pollster.com, que establece promedios entre las encuestas de todo el país, dice que Mario Diaz-Balart le lleva la delantera a García por cuatro puntos y que Lincoln Diaz-Balart le lleva una ventaja de cinco puntos a Raúl Martínez. El caso de Taddeo es más difícil, porque está detrás de Ros-Lehtinen por 13 puntos.

Martínez y Taddeo también pasaron el último fin de semana preelectoral saludando a los votantes y hablando con ellos.

Aspirando en un año presidencial en el que la concurrencia a las urnas está batiendo marcas, los demócratas no tienen que preocuparse de lanzar un gran esfuerzo de exhortación a votar. Y esperan beneficiarse de la muy bien orquestada campaña de Obama en la Florida, donde ese partido ha invertido ya más que McCain.

Haciendo campaña con este último en Miami la semana pasada, Mario Diaz-Balart se quejó en el sitio Politico.com de Washington D.C. en la red de que la andanada de ataques de Obama contra McCain en la radio y la televisión en español de Miami estaba afectando otras competencias del Partido Republicano.

Pero cuando se reunió con su base partidista en la Biblioteca Regional de West Dade, en Westchester, Diaz-Balart le restó importancia a su propio comentario. Dijo que la campaña de Obama en la Florida ha sido ‘‘impresionante'', pero añadió que él frecuentemente ha superado a otros en la misma situación en elecciones anteriores.

Una encuesta llevada a cabo por García y otros dos demócratas floridanos muestra a Obama empatado o por encima de McCain en los distritos congresuales que votaron por George W. Bush en el 2004.

Los distritos de Miami no son lo que eran en el 2004, o incluso en el 2006. El distrito que ganara Mario Diaz-Balart como miembro de la Cámara de Representantes de la Florida en el 2002 ya no tiene una considerable ventaja republicana. Los republicanos todavía están por encima, pero sólo por un margen de 3,364 votantes, en comparación con 21,818 en el 2006.

Esto ha llevado a ambos candidatos a tratar de conquistar a toda costa a los votantes independientes. García ha ido de casa en casa por Homestead y Florida City, simpatizando con los vecinos que le cuentan sobre casas en sus cuadras que han sufrido ejecuciones hipotecarias. Mario Diaz-Balart ha hecho campaña junto a la alcaldesa de Homestead, Lynda Bell.

García afirmó que las nuevas cifras no son accidentales. Durante el año pasado, él y otros activistas demócratas se han concentrado en ganar nuevos votantes, colocando mesas a la salida de docenas de ceremonias de naturalización para inscribir como demócratas a los nuevos ciudadanos. Ellos creen que esos esfuerzos pueden haber ayudado, así como la dura retórica migratoria del Partido Republicano.

"El destino favorece al que está preparado'', dijo García, mientras se acercaba a tocar a otra puerta.

Los periodistas de The Miami Herald Alfonso Chardy y Patricia Mazzei contribuyeron a este reportaje.

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