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Agencia de bienestar infantil en la mirilla

La brutal muerte de una niña esta semana a manos de su cuidadora ha vuelto a levantar temores entre los administradores de la agencia de bienestar infantil de la Florida de que varios investigadores y sus jefes rutinariamente cierran los casos sospechosos de abuso inapropiadamente para mejorar sus cifras de casos cerrados.

Las alegaciones de mal trabajo y de fraude abierto surgieron por primera vez hace varios meses, en una queja de un informante que dijo que algunos investigadores de abuso y supervisores en Miami estaban buscando la manera de mejorar su posición en un ''cuadro de líderes'', dejando a los niños bajo potencial peligro.

Las investigaciones chapuceras podrían estar vinculadas a las muertes de dos niñas, incluyendo una de dos años, de Sunrise, que la policía dice fue violada y golpeada a principios de esta semana.

''Parece que la seguridad de las niñas se comprometió a fin de generar mejores cifras de ejecución'', dijo Jack Moss, jefe del Departamento de Niños y Familias (DCF) en el sur de la Florida. ``No tengo tolerancia cuando se compromete la seguridad de los niños''.

Alejandro Villibord, uno de los funcionarios de más alto nivel del DCF en Miami, envió ayer un memorando ''urgente'' a los empleados limitando las prácticas que eran comunes en Miami desde principios de este año. Entre ellas, rehusar investigar los informes de abuso infantil declarando simplemente que la agencia no tenía ``jurisdicción''.

Moss dijo que estaba consciente de unos 70 casos en estos últimos meses de supuestos abusos infantiles en el Condado Miami-Dade que fueron cerrados por falta de jurisdicción, una cifra significativamente más alta que en otras partes del estado.

Villibord, que estaba a cargo del programa de investigaciones de abuso de niños en Miami, está en el ojo de la investigación, dijo Moss, y fue reemplazado a principios de esta semana.

Moss agregó ayer que reclutó a media docena de investigadores de todo el estado, expertos en casos de abuso, para que investigaran qué pasó en Miami y recomendó reformas en el entrenamiento, la supervisión y las prácticas de trabajo social.

La investigación de problemas en Miami tomó mayor urgencia tras la muerte el domingo de Jada Woodson, que la policía dice murió de fracturas en el cráneo. Su cuidadora, Tyra Williams, de 29 años, fue acusada por la policía de Sunrise de asesinato en primer grado, asalto sexual y posesión de cocaína.

Aunque es residente de Broward, Williams vivía en Opa Locka hasta hace poco.

Moss dice que no hay modo de saber cuántos menores de Miami-Dade estuvieron en riesgo debido a esas prácticas cuestionables.

Moss, el jefe del DCF en Broward antes de que se le diera la responsabilidad recientemente de todo el sur de la Florida, dijo haberse enterado de las alegaciones hará unos tres meses, cuando recibió una carta anónima acusando a los investigadores de cerrar casos rutinariamente por ''falta de jurisdicción'' sin hacer ninguna verdadera investigación. Moss dice que él llamó inmediatamente al inspector general de la Agencia.

''Me dijeron que ya estaban realizando una investigación con datos de un informante'', dijo. ``Yo les dije que podría haber cuestiones de seguridad muy serias, y que teníamos que saber ya mismo y no esperar a que se terminara la investigación''.

Moss ordenó una revisión interna de casos cerrados por alegada ''falta de jurisdicción'', y encontró tres ''bastante preocupantes''. Los casos fueron reabiertos para ser investigados plenamente. Moss dijo no saber si esa revisión incluía el caso de Jada.

El 5 de julio, tres meses antes de la muerte de Jada, la línea telefónica del estado para denunciar abuso infantil recibió un informe de que un niño ''desconocido'' a cargo de Williams y de su entonces novio, Edie Ingram, estaba en peligro porque Ingram había maltratado a Williams.

El informe provenía de un incidente ocurrido el año anterior: el 1ro de septiembre del 2006, la policía de Miami-Dade emitió el informe de un altercado entre Williams e Ingram, en el que se alega que Ingram tiró a Williams al suelo y había lanzado un ladrillo a través de la ventanilla de su auto.

cmarbin@MiamiHerald.com

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