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Candidatos chocan con fuerza en su tercer frente a frente

John McCain y Barack Obama chocaron con fuerza en su tercer y último debate presidencial. McCain trató de presentar a su rival como alguien insensible al ciudadano común y demasiado dispuesto a asociarse con personas de mala reputación, mientras Obama acusó a McCain de librar una campaña divisiva.

McCain, que va a la zaga del candidato demócrata en la mayoría de las encuestas nacionales, el estuvo a la ofensiva, insistiendo en que Joe Wurzelbacher, un plomero de Ohio, pagaría más impuestos si Obama gana. El candidato republicano agregó que Obama estaba reticente a repudiar la retórica extrema del representante John Lewis, demócrata por Georgia, o las tácticas de inscripción de electores de ACORN.

Obama ripostó con firmeza, insistiendo en que su rival republicano ignoraba con demasiada frecuencia los problemas económicos del país y libraba una campaña negativa.

"El cien por ciento de sus anuncios políticos, John... cien por ciento, han sido negativos'', dijo Obama.

"Eso no es cierto'', le contestó McCain. "Cien por ciento... absolutamente cierto'', insistió Obama.

Los anuncios políticos más recientes de McCain han sido negativos; Obama ha ofrecido una mezcla de publicidad política positiva y negativa.

Obama también acusó repetidamente a McCain de que continuaría la "fallida'' política económica del presidente Bush.

"Senador Obama, yo no soy el presidente Bush'', dijo molesto McCain. "Si usted quiere postularse contra el presidente Bush, debía haberse postulado hace cuatro años''.

Ese comentario al principio del debate de 90 minutos en la Universidad Hofstra fijó el tono de la noche.

McCain recordó cómo Lewis, un veterano del movimiento de los derechos civiles de los años 60, comparó el tono de la campaña republicana con el segregacionista George Wallace, ex gobernador de Alabama y candidato presidencial.

Lewis dijo la semana pasada que estaba "muy preocupado por el tono de la campaña McCain-Palin. Lo que veo me recuerda mucho otro período destructivo de la historia de Estados Unidos. El senador McCain y la gobernadora Palin están sembrando las semillas del odio y la división, y no hay necesidad de esta hostilidad en nuestro discurso político'', dijo Lewis.

McCain se molestó con el comentario. "Eso me hiere profundamente'', dijo.

"Y, senador Obama, usted no repudió esas palabras''.

Obama tampoco lo repudió en su respuesta inicial a McCain, sino que citó reportajes que sugieren que personas en los mítines de campaña calificaban a Obama de terrorista o amenazaban con matarlo.

Después que McCain siguió provocándolo, Obama acabó calificando los comentarios de Lewis de ‘'inapropiados'', pero ripostó con un comentario más abarcador: "El pueblo estadounidense se ha vuelto muy cínico con respecto a la política porque todo lo que ve es revanchas y cambios de una posición a otra''.

McCain continuó probando otras maneras de cuestionar a Obama, mencionando a ACORN (la Asociación de Organizaciones Comunitarias por Reformas Ahora).

El grupo, que desde hace mucho es blanco de la ira de los republicanos, ayuda a inscribir a electores de escasos recursos y de minorías. ACORN ha sido criticada recientemente por presentar inscripciones con nombres falsos y en estos momentos es objeto de investigaciones en 11 estados. Obama representó a ACORN en un juicio en los años 90 y el grupo lo ha apoyado.

"Necesitamos conocer la extensión de la relación del senador Obama con ACORN, que está en estos momentos tal vez a punto de perpetrar uno de los mayores fraudes en la historia electoral de este país y hasta quizá destruir la sustancia misma de la democracia'', dijo McCain.

Obama reiteró que ACORN no está asesorando su campaña. Los esfuerzos de ACORN, dijo, "no tienen nada que ver con nosotros. Nosotros no participamos en eso''.

Se habló mucho de la crisis económica, y así fue como Wurzelbacher, un plomero que Obama conoció recientemente en Toledo, Ohio, fue traído repetidamente a colación. "Joe quiere comprar el negocio en que trabaja desde hace años 10 o 12 horas al día. Quería comprar el negocio, pero echó un vistazo a su plan de impuestos [de Obama] y se dio cuenta de que iba a pagar mucho más'', dijo McCain.

McCain miró directamente a la cámara. "Joe, quiero decirte que... yo mantendré tus impuestos bajos y brindaré seguro de salud asequible para ti y tus empleados'', afirmó McCain.

Obama trató de explicar su posición.

"Esencialmente, lo que yo le dije a él fue, hace cinco años, que cuando uno está en la posición de poder comprar el negocio, necesitas entonces una reducción de impuestos. Y lo que yo quiero hacer es asegurar que el plomero... yo quiero darles alivio fiscal ahora. Y eso requiere que tomemos algunas decisiones importantes''.

Obama dijo que reduciría los impuestos para el 95 por ciento de los estadounidenses y que solamente los elevaría para los que ganan más de $250,000. McCain calificó eso de una "guerra de clases'' y preguntó qué sentido tiene aumentar los impuestos en este momento de crisis económica.

El moderador Bob Schieffer señaló que tanto el plan de McCain como el de Obama aumentarían el déficit del presupuesto, que ya alcanza niveles récord.

Obama aseguró que "por cada dólar que he propuesto, he planteado una reducción adicional, de modo que se equilibren''.

El Comité por un Presupuesto Responsable, sin afiliación de partido, no está de acuerdo y afirma que los planes de Obama empeorarían el déficit. Pero también concluyó que el plan de McCain no equilibraría el presupuesto para el 2013, como el senador ha prometido.

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