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Reunión en Terremark revela mucha ansiedad por el futuro de los 401(k)

Mientras el mercado financiero volvía a caer el viernes, los empleados de Terremark Worldwide llenaban un salón del downtown de Miami para discutir sus temores sobre las cuentas 401(k).

Al frente del salón, Valerie Ortega, de John Hancock Financial Services, respondió preguntas de trabajadores nerviosos que querían garantías de que sus ahorros no estaban en peligro, aunque el valor de las cuentas estaba decayendo.

Robert Delvecchio, de 49 años, entró al salón buscando tranquilidad. "Nunca pensé que tendría conjeturas sobre la integridad institucional de la gente que maneja el plan nuestro'', dijo. "Lo que ha pasado en las semanas recientes es desconcertante''.

La reunión tuvo lugar en lo que los trabajadores de Terremark, una firma de telecomunicaciones, y compañías de todo el país están recibiendo informes trimestrales de sus cuentas de ahorros que probablemente muestren enormes disminuciones en sus valores.

Los planificadores financieros, directores de beneficios y administradores de planes se están viendo abrumados por las llamadas de empleados de diversas edades según los problemas de Wall Street se filtrando a los trabajadores.

En reuniones, Ortega hace saber que John Hancock está sólida en sentido financiero y tiene sus 401(k) en cuentas separadas que no se verían afectadas si la compañía quedara insolvente. Usando diapositivas PowerPoint, ella también instruye a los participantes de las cuentas 401(k) diciéndoles que los mercados suben y bajan y ellos deben tratar de mantenerse diversificados y de pensar a largo plazo.

Ben Stewart, un vicepresidente de Terremark, llegó con su estado de cuenta más reciente que muestra que los problemas del mercado han estado erosionando sus ahorros. Stewart dice que quiere evitar el pánico, y salió de la reunión animado a mantener su estrategia inversionista. A los 48 años, dice que "me quedan 20 años de trabajo, así que me voy a mantener firme''.

Pero esa confianza no se ve en todas partes, y con motivos. Los planes de retiro de este país han perdido hasta $2 billones en los 15 meses recientes, o alrededor de 20 por ciento de su valor, según la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO).

El cataclismo que ha habido en las firmas financieras, empezando con la quiebra de Lehman Brothers y el rescate de la AIG (American International Group) por parte del gobierno, han dado lugar a que la bolsa caiga. Y también está perjudicando mucho los ahorros de la gente, incluso obligando a algunos a posponer el retiro.

"Los teléfonos siguen sonando; la gente pregunta ‘¿qué debo hacer?' '' dice George Anderton, un socio de Ingham Retirement Group, de Miami, que administra planes de retiro para otras compañías. Anderton dice que él les asegura que si están dentro del modelo financiero adecuado, tomaron un examen de tolerancia de riesgo y tienen los recursos asignados donde deben, no hay nada que hacer por el momento, "a menos que no puedan dormir o estén a punto de tener un ataque cardiaco''.

Según él, en la semana reciente, el nivel de ansiedad de los inversionistas ha aumentado. "Muchos dicen que no lo soportan y retiran lo que tienen''.

Las pérdidas se añaden a un panorama de ahorros de retiro ya difícil para los estadounidenses, que cada vez más y más asumen la tarea de administrar y costear sus propios planes corporativos de ahorros según las compañías van eliminando las pensiones tradicionales.

El planificador financiero Austin Frye, de Hollywood, está trabajando tiempo extra para animar a los clientes a que no reaccionen precipitadamente. "Lo que estamos viendo es que la alegría que los trabajadores sienten cuando sus ahorros de retiro están aumentando es mucho mayor que la decepción que sienten cuando los ahorros decaen''.

Frye dice que la decisión de reasignar los fondos debe guiarse por lo cerca que el individuo esté de retirarse. "Tengo que tener cuidado con los consejos que doy, porque a veces ya algunos de ellos no se están adhiriendo al plan. Si venden ahora, están vendiendo a bajo precio''.

Pero hay trabajadores jóvenes que ven algo bueno en la volatilidad del mercado.

Xavier González, de 28 años, había invertido sus contribuciones al 401(k) en fondos muy dinámicos, sabiendo que hay mayores ganancias con mayores riesgos. "No fue un choque para mí ver mi estado de cuenta'', dice González. Pero aún así, dice que las ventajas de impuestos, la contribución de la compañía y los bajos precios de las acciones de bolsa lo han hecho pensar en aumentar sus contribuciones.

"Para mí, esto es una oportunidad'', dice. "No estoy pensando en retirarme hasta de aquí a 20 o 30 años''.

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