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Acusan formalmente de asesinato a los dos sobrevivientes de una desaparición en el mar

No tienen ni cadáveres, ni armas, ni confesiones ni testigos. Pero ayer los fiscales federales acusaron formalmente a los dos individuos que arrendaron un bote en Miami Beach de haber asesinado a los cuatro tripulantes y haber tirado los cadáveres al mar.

El fiscal R. Alexander Acosta dijo que los asesinatos, estilo ejecución, que han ''fragmentado familias'' y dejado huérfanos a dos niños pequeños, justifican cargos de asesinato en primer grado.

''Estaban en el mar, en un bote, y los asesinaron a sangre fría'', dijo Acosta.

Las autoridades describieron el relato de los dos acusados sobre supuestos piratas asesinos que abordaron el barco como un improbable encubrimiento lleno de baches. Acosta dijo que los dos individuos, Guillermo Zarabozo, de 20 años, de Hialeah, y Kirby Archer, de 35, de Arkansas, contaron distintos relatos del modo en que iban vestidos los piratas, cómo efectuaron las ejecuciones y cómo ellos mismos sobrevivieron en las horas posteriores al terrible suceso ocurrido el 22 de septiembre.

Y aunque admiten que no hay ''pistola humeante'', el FBI encontró recibos en el apartamento de Zarabozo, de un cargador Glock 9 mm y cuatro cajas de balas de 9 mm, adquiridas en Lou's Gun Shop and Police Supply, en Hialeah.

Los agentes encontraron cuatro casquillos vacíos de la misma marca y calibre, balas Federal Cartridge, Hydra-Shok de 9 mm, en el bote, llamado Joe Cool. Los fiscales mostraron una de las balas, que son municiones que usan normalmente los cuerpos policiales, en una conferencia de prensa.

Los fiscales señalaron que había suficiente evidencia circunstacial como para acusar a los dos individuos de los asesinatos.

Los fiscales plantearon los cargos preliminares de asesinato para ganar tiempo en lo que el FBI sigue estudiando la evidencia física, incluyendo sangre humana descubierta dentro de la cabina del barco. Si un jurado de instrucción federal entrega un encausamiento por asesinato en primer grado, la Fiscalía podría solicitar la pena de muerte.

Ambos arrendaron el Joe Cool por $4,000 el 22 de septiembre para un viaje de ida a Bímini y fueron rescatados dos días después en un bote salvavidas. El Servicio Guardacostas después recuperó el Joe Cool, de 47 pies.

Desaparecidos y presuntamente muertos: El capitán Jake Branam, de 27 años, su esposa, Kelley Branam, de 30; el medio hermano de Branam, Scott Gamble, de 35 años, y el segundo al mando del barco, Samuel Kairy, de 27 años, todos residentes de Miami Beach. Los Branam dejan a una niña de 2 años y un niño de cuatro meses.

La madre de Archer sostiene que él es inocente: ''Mi hijo no les hizo daño a esas personas, y eso es todo lo que tengo que decir'', manifestó Betty Archer en una entrevista telefónica desde su apartamento de Mountain Home, Arkansas.

El abogado de Archer, que fue fiscal federal, dice que los cargos son ``huecos''.

''Se están viendo apremiados'', indicó Allan Kaiser. ``El magistrado les dijo la semana pasada que tenían que producir más evidencia. ¿Eso es evidencia? No veo ahí un caso de asesinato premeditado en primer grado, basado en declaraciones supuestamente contradictorias''.

Zarabozo fue detenido por cargos de hacer una declaración falsa al Servicio de Guardacostas cuando dijo que no reconoció el Joe Cool. Arches, también fue arrestado por evadir enjuiciamiento por cargos de robar $92,000 de un Wal-Mart en Arkansas.

Los hombres expresaron a los investigadores que los ''tres secuestradores cubanos'' abordaron el Joe Cool durante un viaje a Bímini y mataron a la tripulación.

La semana pasada, en una audiencia de fianza, el magistrado federal William Turnoff presionó a los fiscales para que produjeran más evidencia para justificar la detención de los dos hombres.

Esta semana, Acosta dijo qué información caracterizó las declaraciones ''inconsistentes y confusas'' de los sospechosos. Entre los detalles:

 Zarabozo dijo que el Joe Cool había sido atraído por una señal de auxilio de un ''barco roto'' --algo de lo que el Servicio de Guardacostas dice que no tiene récord.

 Los hombres dieron descripciones diferentes de la vestimenta de los secuestradores, las armas que usaron y en qué orden fueron baleadas las víctimas, y cómo se dispuso de los cuerpos.

 También tenían memorias completamente diferentes de lo que ocurrió mientras estaban siendo detenidos después de los asesinatos. Zarabozo dijo que durmió por ocho horas en un banco del barco, junto a Archer, mientras el hombre de más edad operaba la nave. Archer dijo a los investigadores que ''Zarabozo estaba despierto'' y que hablaba constantemente.

La demanda agregó otros nuevos detalles incluyendo las alegaciones de los sospechosos de que un segundo barco pirata recogió a los secuestradores después que Joe Cool se quedó sin combustible cerca de Cuba. En ese punto, los hombres dijeron que les permitieron subir a un bote salvavidas con su equipaje personal y $2,200.

Los investigadores del FBI encontraron también un recibo de una tarjeta de celular que dicen que Zarabozo compró bajo el alias de ''Michael Zoiou'' y que usó para hacer los arreglos del alquiler del barco.

Los cargos, que llegan cinco días después de un servicio fúnebre para las víctimas frente a las costas de Miami, les entregaron algún alivio a los familiares.

jweaver@MiamiHerald.com

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