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Marcha victoriosa de la UFW

SACRAMENTO -- El reloj que marca la muerte ha estado amenazando a la Unión de Campesinos (UFW, siglas en inglés) desde los años 1970 cuando el Sindicato Teamsters le dio un golpe casi fatal al firmar contratos de influencia con agricultores.

Desde entonces, la membresía del sindicato se ha ido reduciendo de un máximo de 40,000 que tuvo en sus mejores días, a cerca de 5,000 en la actualidad.

Los que observaban esperaban que el sindicato desapareciera cuando los gobernadores George Deukmejian y Pete Wilson rellenaron la Mesa Directiva de Relaciones Laborales en la Agricultura (ALRB) con asignados que simpatizaban con los agricultores, y una vez más cuando falleció su fundador César E. Chávez en 1993.

El sindicato, ahora dirigido por el yerno de Chávez, Arturo S. Rodríguez, ha sobrevivido ... muy apenas.

Es por eso que la ley que fue diseñada con el propósito de permitir que el sindicato pudiera organizar a los trabajadores del campo por medio de una firma en tarjeta de revisión era de gran importancia si es que el sindicato iba a celebrar su 50 aniversario con gran estilo el año entrante. El Proyecto de Ley, SB 104, fue vetado hace dos meses por el gobernado Jerry Brown, quien ha sido aliado del UFW durante mucho tiempo, y quien creó la ALRB para cerrar las disputas laborales.

Aunque muy decepcionado con el veto de Brown, Rodríguez mantuvo la comunicación abierta con el gobernador, y el sindicato lanzó una marcha de 13 días y 200 millas desde Madera hasta el Capitolio del estado para presionar a Brown a que firme el SB 126, un proyecto de ley similar.

Un par de días antes de que los manifestantes iniciaran su trayecto a los terrenos del Capitolio, Brown llegó a un compromiso con el Senate Pro Tem del Senado, Darrell Steinberg, y con el sindicato en cuanto a la ley que ofrece mayor protección a los trabajadores del campo dentro de las leyes existentes.

Se espera que pase el Proyecto de Ley SB126. Esto permitiría que la ALRB certifique a un sindicato cuando encuentra mala conducta por parte del agricultor en las elecciones, extienda su uso de mandatos en disputas, y reduzca el tiempo para mediación que lleve a un acuerdo.

Dirigiéndose a miles de trabajadores del campo, representantes sindicales y sus simpatizantes el domingo pasado en el Capitolio del estado, Rodríguez reconoció que gracias a la marcha Brown escuchó.

"Marchamos hasta Sacramento y el Gob. Brown escuchó," dijo Rodríguez. "Tomamos muchos pasos durante estas 200 millas. El Gob. Brown nos ayudó a tomar el paso más grande que hemos dado hasta ahora al ofrecernos su propia propuesta en la legislación por el Líder del Senado Darrell Steinberg, con la cual se avanzará significativamente la causa de trato justo para los trabajadores del campo."

Rodríguez y el sindicato alegan que las leyes actuales que fueron diseñadas con el propósito de proteger a los trabajadores del campo del calor y de las malas condiciones de trabajo son pasadas por alto rutinariamente por el estado. Un sindicato, dicen ellos, asegurará el cumplimiento.

“Cuando convertimos el enojo que con derecho sentimos, en una batalla no violenta, superamos la discriminación y el maltrato a manos de los empleadores, dejamos por sentada la fuerza y el poder que son nuestros cuando nos unimos,” dijo Rodríguez.

Steinberg, quien se dirigió a los manifestantes de los 13 días, los identificó — entre ellos Carolina Olguín de 80 años, Josefina Flores de 82, y Adán Ramírez, quien cumplirá 83 el 27 de septiembre — con el trabajo de Chávez, Martin Luther King Jr., y Mohatma Gandhi.

“Su batalla es tan inspiradora como lo fue la de ellos,” dijo Steinberg, quien también mencionó la destreza de Brown para llegar a un compromiso en el proyecto de ley.

“Le damos las gracias al gobernador Brown por doblarse las mangas y no alejarse,” dijo él.

Antes de la marcha desde el Parque Southside como a una milla del Capitolio, Rodríguez dijo “cada uno de los manifestantes tiene una historia.” Los que marcharon durante todo el camino llevaban una pequeña cruz de madera con las fechas de la marcha — 9/23/11 y 9/4/11 — separadas por el águila negra del UFW.

Entre los que se unieron a la marcha estuvieron Jesús Valenzuela Félix de 24 años, de Salinas, y Odilia Chávez de 38 años, una madre soltera con tres hijos que vive en Madera.

De manera significativa, Valenzuela y Chávez representan el futuro del UFW. El domingo, justo detrás de los manifestantes estuvo Roberto Bustos, el hombre que estuvo encargado de la marcha del UFW EN 1966, desde Delano hasta Sacramento.

Bustos cargó en aquella marcha un marco con dos fotografías.

Esta vez, fue Valenzuela, el hijo de trabajadores del campo originarios de Culiacán, México que cuenta con educación universitaria, quien estuvo a cargo de la logística de la marcha.

“Mi madre trabajó en los campos (en Culiacán) donde no había sindicato,” dijo Valenzuela, asistente del secretario-tesorero del UFW en el área de Salinas.

Valenzuela aprendió sobre Chávez y sobre el sindicato en las escuelas públicas de Coachella. Después de graduarse de UC San Diego con titulo en sociología, Valenzuela regresó a Coachella para trabajar para el Asambleísta Manuel Pérez antes de iniciar su trabajo con el sindicato hace 4 meses y medio.

La nueva ley, dijo Valenzuela, nivelará el campo para los trabajadores del campo que no ven que se haga ningún esfuerzo por poner en vigor las leyes actuales.

“El sindicato será cada vez más fuerte y crecerá,” dijo Valenzuela.

Chávez, quien es originario de Santiago Yosondoa, Oaxaca, es mucho más nuevo en el sindicato. En medio del esfuerzo que está haciendo el UFW por conseguir que Brown firme el proyecto de ley original, Chávez (sin relación al fundador del UFW) decidió ayudar.

Después de pizcar uvas, chabacanos, arándanos y otras cosechas más durante 12 años, Chávez dijo que ella ha visto las batallas que libran los trabajadores del campo. El ser miembro del UFW, dijo ella, nos dará muchos beneficios, incluyendo un plan médico y vacaciones.

“Ahora las leyes se pondrán en vigor,” dijo Chávez.

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