News

Reporte de las Naciones Unidas sobre el agua en el Valle

El pasado mes de marzo, un experta independiente de las Naciones Unidas visitó la pequeña comunidad de Seville, en el Condado de Tulare, donde ella se enteró de la prolongada lucha que han librado los residentes del Valle de San Joaquín por tener agua potable limpia y a precio razonable.

La visita fue parte de una gira y misión de hallazgo de hechos, que duró 10 días por los Estados Unidos, la cual incluyó paradas en comunidades que tienen acceso limitado o desigual, a agua potable segura y servicios de salubridad.

A casi seis meses después, Catarina de Albuquerque, la Ponente Especial de las Naciones Unidas por el Derecho Humano a Agua Potable Segura y Salubridad, publicó sus hallazgos y recomendaciones en cuanto al cumplimiento del país para con el derecho humano a agua potable segura y servicios de salubridad.

Aunque reconoce que la mayoría de la gente en los Estados Unidos tiene acceso a agua potable segura, su reporte no se anda con rodeos cuando describe a las comunidades – incluyendo numerosas comunidades no incorporadas, en su mayoría latinas en el Condado de Tulare — que han estado marginadas y exluidas de este derecho básico.

“Aunque estos grupos son una pequeña proporción de la población, la experta independiente enfatiza que necesitan atención de prioridad,” escribe ella.

El valle agrícola de San Joaquín, continúa diciendo, está “viviendo enormes desafíos, particularmente en contaminación de nitratos, en lo que tiene que ver con el agua potable.” Los residentes de las comunidades afectadas y los defensores del agua esperan que el reporte de las Naciones Unidas arroje una brillante luz a los desfíos que el Valle tiene con el agua, los cuales afectan desproporcionadamente a los latinos.

También esperan usar el reporte para generar apoyo para un paquete de proyecto de ley para el Derecho Humano al Agua, el cual está avanzando en la legislatura del estado, y que incite a cambios en políticas a nivel estatal y federal.

El reporte ofrece una oportunidad, “para que le recordemos a los legisladores que esto es algo que todo el mundo está observando,” dijo Laurel Firestone, directora coejecutiva del Community Water Center en Visalia.

“Es parte de un movimiento internacional para reconocer que esto es un derecho humano y para asegurar que la gente – todos, no importa quiénes sean – tengan acceso a agua limpia.”

En el reporte, de Albuquerque expresa su preocupación de que los latinos en el empobrecido valle agrícola están sufriendo en desproporción las cargas económicas y de salud que presenta el agua que no es segura para beber.

En el Condado de Tulare — donde el 60 por ciento de los residentes son latinos y un 23 por ciento de la gente vive por debajo del nivel de pobreza — cerca de un 20 por ciento de los pequeños sistemas de agua pública regularmente no satisfacen el nivel máximo de contaminación de nitratos, y otro 20 por ciento de los sistemas pequeños están a más de la mitad de ese nivel máximo, según datos del reporte.

Los altos niveles de nitrato llegan de fertilizantes, desperdicios de procesadoras de animales, y sistemas de drenaje con fugas, según datos de Community Water Center. Los niveles de nitrato superiores a los estándares estatales y federales pueden causar la muerte de infantes menores de seis meses de edad, ser la causa de que bebés nazcan muertos, y cáncer en los adultos.

Las comunidades del Valle inevitablemente pagan el costo de esta contaminación en el agua, dijo de Albuquerque. Ella describe la manera en que los residentes de Seville – donde el ingreso medio por familia es de $14,000 — dedican cerca de un 20 por ciento de su ingreso para gastos de agua y salubridad.

“Las familias que no pueden costear soluciones alternas, como comprar agua embotellada, no están informadas sobre la calidad del agua o se ven obligadas a hacer intercambios difíciles, como no satisfacer otras necesidades básicas, caen en una brecha de protección,” escribió ella.

De Albuquerque pide acción para aliviar las disparidades raciales en la calidad del agua potable.

Ella cita un reciente estudio de UC Berkeley que encontró que en sistemas de agua más pequeños, las comunidades con porcentajes más grandes de latinos y de arrendatarios, están potencialmente expuestas a agua potable con niveles más altos de nitratos, comparado con comunidades con más altas proporciones de residentes de raza blanca y gente que es dueña de su casa.

“La experta independiente expresa preocupación con tales disparidades raciales, e insiste al gobierno a que tome acción concreta para eliminar la discriminación que se practica, así como para que asegure una regulación a nivel nacional y el monitoreo de abastecimientos de agua potable privados,” escribe ella.

Debbie Davis, directora de políticas en Environmental Justice Coalition for Water, felicitó el enfoque que mostró de Albuquerque en los impactos desproporcionados del agua potable contaminada.

“En la política de todo esto, se ve como si fuera un accidente del destino el que ciertas comunidades no tengan acceso a agua potable segura, cuando de hecho existe un factor de discriminación,” dijo ella. “El tenerlo en el reporte de las Naciones Unidas (el asunto de la disparidad racial) lo eleva de una manera en que no se había elevado antes.”

Cuando de Alburquerque visitó el Condado de Tulare esta primavera, ella le dijo a los residentes que su papel era el de arrojar luz a las barreras que la gente enfrenta en el acceso al agua potable limpia.

“El poder que yo tengo es el de atraer atención al problema, y señalar mi dedo a los problemas que veo en los países que visito,” dijo ella en aquel entonces.

“A veces se necesita que alguien de afuera señale con el dedo al país, para que el país se movilice, haga algo, y cambie las cosas.” Meses después, los residentes del Condado de Tulare y los defensores del agua esperan que el reporte haga exactamente eso.

“Yo creo que el estado (los legisladores) en realidad no saben qué es lo que está pasando aquí en el Valle,” dijo Rebecca Quintana, una residente de Seville que ha vivido durante décadas con agua que no es segura para tomar y que no es confiable. “Yo espero que esto atraiga más atención a lo importante que este asunto es – esto es una crisis.”

Davis, de Environmental Justice Coalition for Water, concordó.

“Yo espero que cada legislador y toda persona en una agencia estatal que trate con asuntos del agua, lea el reporte y trate de imaginarse la manera en que ellos pueden implementar las recomendaciones que ella hace,” dijo ella.

En el reporte, de Albuquerque recomienda poner en vigor políticas internacionales, federales, estatales, y locales para proteger la calidad del agua y su costeabilidad, defender el derecho humano al agua y la salubridad, y educar al público en cuanto a la calidad del agua.

Los defensores de la calidad del agua también esperan que el reporte motive a los legisladores a aprobar el paquete de proyectos de ley de Derecho Humano al Agua. Uno de los principales componentes del paquete — AB 685, que convertiría en política estatal que cada ser humano tenga el derecho a agua limpia, costeable, y accesible –actualmente está atorado en el Comité de Apropiaciones del Senado.

“Tiene que existir la fuerza de voluntad entre los que están en el poder para hacer que estas cosas sucedan,” dijo María Herrera, coordinadora de alcance comunitario de Community Water Center. “El llamado tiene que estar allí, y nuestros residentes han estado haciendo resaltar este problema Necesitamos ver acción por parte de quienes pueden hacerlo.”

  Comments