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Oropeza busca beneficio médico para la mujer

SACRAMENTO -- El servicio médico para pruebas de detección del cáncer del seno para mujeres de bajos ingresos en California podría ser nuevamente reinstaurado gracias a un nueva propuesta de ley.

La Senadora estatal Jenny Oropeza, demócrata de Long Beach, presentó la semana pasada ante el Comité de Salud del Senado la propuesta de ley SB-836, con la cual busca que restituir el servicio Toda Mujer Cuenta, el cual fue suspendido el año pasado.

Luego de escuchar los argumentos y la ponencia de Oropeza, los 9 miembros del Comité de Salud votaron a favor de restituir el servicio por lo que ahora la propuesta pasará al Comité de Asignaciones para su posible ratificación.

Oropeza dijo a los miembros del comité que fue una muy mala decisión del gobierno el cancelar el programa el año pasado ya que esto puede derivar en la muerte de muchas mujeres de bajos ingresos.

"Las mujeres que más necesitan ayuda en detectar y luchar en contra de esta mortal enfermedad son las de bajos ingresos, quienes son las que mayor sufren de este padecimiento," dijo Oropeza.

Bajo esta propuesta todas las mujeres de bajos ingresos podrán tener acceso a servicios de pruebas de detección del cáncer y mamografías inmediatamente que presenten los síntomas de la enfermedad, sin importar la edad.

En una reciente decisión de Preventive Services Task Force se dijo que toda mujer debería de hacerse los exámenes después de los 50 años siendo que antes era a los 40.

Este servicio se ofreció a mujeres de bajos ingresos por los últimos 20 años en California de forma casi gratuita pero el año pasado el Departamento de Salud de California anunció su cancelación debido a los problemas presupuestales en el estado.

Se calcula que en California 4,000 mujeres mueren al año debido a esta enfermedad y cerca de 25,000 son diagnosticadas con la enfermedad anualmente.

Y aunque en California el número de muertes ha disminuido en las últimas décadas lo cierto es que la gran disminución se ha dado en las mujeres de raza blanca con un 24 por ciento menos, mientras en la comunidad latina el decremento ha sido sólo del 4.8 por ciento.

Debra Wright, quien cuenta con una de las clínicas móviles de mamografías más grande en Los Ángeles, comentó que el haber cancelado el servicio de detección a mujeres de bajos ingresos manda un mensaje muy negativo a la comunidad.

"Es un mal mensaje ya que pareciera como si a California no le importa la salud de las mujeres en el estado," dijo Wright.

Agregó que desde que el programa fue cancelado, lo cual sucedió a principios de este año, sus clínicas han sufrido una baja de entre 30 y 50 por ciento en el número de pacientes lo cual ha perjudicado principalmente a áreas remotas en ciudades como El Centro, Indio, Fresno, Sacramento, Redding y Eureka.

Las clínicas móviles de detección del cáncer que Wright lidera han dado servicio a 170,000 mujeres tan sólo durante el 2008 pero esa cifra se incrementó en el 2009 a 311,000, lo cual indica la gran necesidad que existe en la comunidad.

El tratamiento del cáncer del seno es por demás costoso para las personas sin recursos económicos. Para una mujer diagnosticada con la enfermedad en la fase 1 el costo es de $22,000, mientras el costo para una fase 4 es de $225,000.

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