Living

La raíz de tu problema

Hay algo que todos los seres humanos tenemos en común a principios de enero, y es que nos imponemos alguna meta para cumplirla este año. ¿Cuál es la tuya? ¿perder peso, dejar de fumar, salir de tus deudas, conseguir un mejor empleo, pasar más tiempo con la familia.

Éstos son sólo algunos de los propósitos más populares en esta época pero lamentablemente, según las estadísticas, para la tercera semana de enero el 80% romperá su resolución y regresará a sus viejos hábitos.

¿Por qué es tan difícil lograr los propósitos de Año Nuevo? Hay varias razones que podrían justificar el por qué no cumplimos con las metas que nos proponemos.

Puedes pensar que tal vez sea porque nos falta motivación o porque no tenemos un plan detallado para lograrlo o porque la meta era poco realista o quizás porque nos falta fuerza de voluntad. Es cierto que cualquiera de estos motivos puede afectar el cumplimiento de un objetivo pero la raíz del problema radica en algo mucho más serio.

Te voy a revelar la principal razón por la cual no cumplimos nuestros propósitos de año nuevo: ¡carecemos de amor propio! No importa cuál sea tu propósito o deseo en la vida, si no te quieres lo suficiente, inconscientemente tomarás decisiones que no te ayudarán a conseguir lo que deseas.

Por lo tanto, si quieres cumplir tus metas, la única resolución que debes trazarte este año es: ¡quererte más!

Ellos quieren una mujer así de directa

Una vez un amigo sicólogo me dijo: “Los hombres genéticamente no están capacitados para tomar indirectas.”

Y es que hablar de forma indirecta, es una especialidad femenina; lo hacemos porque no queremos ser percibidas como exigentes y “más que pide.”

Los caballeros tienen una manera de comunicarse muy diferente a la nuestra. Cuando ellos quieren algo “van directo al grano” y lo piden sin rodeos, mientras que nosotras insinuamos lo que queremos, pero no lo pedimos directamente. Y una de las frustraciones más grandes de los hombres es cuando pretendemos que ellos nos lean la mente.

Hablar de forma indirecta favorece la relación entre las mujeres, pero no funciona con los hombres. Si quieres que tu pareja te lleve a la playa durante el fin de semana no hagas insinuaciones como: “Estoy tan pálida, hace tiempo no me asoleo.”

Se directa y di: “Hagamos planes para ir el sábado a la playa.”

Si deseas que te lleve de vacaciones a New York en diciembre no hagas indirectas como: “Tan hermosa que es la Navidad en la Gran Manzana. Ve al punto y pide: “Quiero que pasemos la Navidad en Nueva York.”

Un hombre no se ofende o se molesta con tus demandas. Todo lo contrario, respeta aún más a una mujer que no tiene miedo a pedir lo que quiere. Además, una de las cosas que más disfrutan ellos es complacernos, ya que esto los hace sentir como héroes.

¡Qué muchos malentendidos se evitarían las parejas si las mujeres hablaran claro! Por eso, deja los rodeos, las insinuaciones o las pistas y ¡sé directa y ve al grano!

¿Por qué ellos necesitan tanto el sexo?

Toda mujer, al igual que yo se ha cuestionado por qué los hombres necesitan tanto el sexo. No estoy insinuando que nosotras no lo deseamos, pero todavía no conozco a una dama que no quisiera que su marido fuera más romántico y menos sexual, y tampoco conozco a un caballero que no desee que su mujer sea más erótica y menos sentimental.

Nuestras necesidades son diferentes. Desde pequeños tenemos diferentes intereses y actitudes. Por ejemplo: entrégale dos muñecas a una niña y seguramente las peinará, vestirá y finalmente las pondrá a dormir luego darles el besito de las buenas noches. Sin embargo, regálale dos muñecos a un varoncito y los pondrá a pelear o los usará como proyectiles.

Somos diferentes físicamente, sicológicamente y emocionalmente. Así que no es sorprendente que no seamos iguales sexualmente. Nosotras, opuesto a ellos, podemos sentir un gran éxtasis con tan solo abrazarnos y acurrucarnos tiernamente con nuestra pareja, mientras que un hombre depende del acto sexual para sentirse realmente satisfecho.

Para una dama lo primordial en una relación es la comunicación, para ellos lo más importante es sentirse respetados y codiciados. El sexo para los caballeros es lo que la comunicación verbal es para la mujeres. Por eso, el dolor que nosotras sentimos cuando nuestra pareja deja de hablarnos se compara con el sentimiento que ellos experimentan cuando le negamos la intimidad.

Cuando un hombre desea hacer el amor y le dices: “me duele la cabeza,” “estoy cansada” o “no tengo ganas” le hieres profundamete su autoestima. Aunque el hombre aparente ser muy macho, realmente su ego es muy frágil.

¡Atencion mujeres!, es cierto que ellos no dejan de pensar en sexo, pero recuerda que cuando tu pareja se acerca no es únicamente placer físico lo que busca, sino que realmente lo que quiere es sentirse amado y deseado. El corazón masculino es más tierno de lo que piensas, y después de todo, ambos queremos lo mismo, lo único que nosotras lo pedimos de una forma diferente.

Sintoniza todos los miércoles “María Marín Live” por Facebook Live 4 p.m. PST enciende tus notificaciones de “vídeo en vivo” www.facebook.com/MariaMarinOnline

  Comments