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Impacto de la sequía, recortes de agua

(Published Wednesday, July 2nd, 2008 08:59AM)

MENDOTA -- Después de todo, cruzar la frontera y llegar a los Estados Unidos no significa siempre el principio de la prosperidad.

Para muchos campesinos en California, el llegar con documentos o sin ellos en este verano no ha representado una gran diferencia.

Desde 1988, Juan Solorio viaja cada verano de La Piedad, Michoacán, en México, a Mendota para trabajar en el campo haciendo labores de irrigación y a veces en la cosecha del algodón.

Pero este año ha sido distinto, pues el michoacano llegó desde el 5 de junio y no ha podido trabajar ni un solo día.

Su esposa y cuatro hijos están en México y él se las ha arreglado para vivir con una familia que no le ha cobrado la renta, sabiendo que no tiene trabajo.

"Si hubiera agua ahorita anduviéramos trabajando," comenta Solorio afuera de una tienda junto a otros dos campesinos desempleados que lucen acalorados.

Ricardo Torres de 42 años y Eliseo Melgosa de 61, hacen eco de las palabras de Solorio.

Torres solicitó los beneficios del desempleo desde enero y está a punto de quedarse sin asistencia.

Melgosa está sorprendido de lo que están viviendo Mendota y otras ciudades agrícolas en el fértil condado de Fresno como Firebaugh, Huron, Tranquility y San Joaquín.

Cinco pequeñas comunidades en el Valle Central de California de alta concentración latina que ven aumentar día a día la necesidad urgente de una reforma al sistema de agua.

"Nunca había pasado esto en unos 25 años, hay mucha gente y poco trabajo," observa Melgosa.

Este año, la ciudad de Mendota, cuya población es de 9,788 habitantes, sufrió un recorte de un 40 por ciento del suministro de agua para la agricultura.

El aspecto amarillento de muchos de sus campos de cultivo dice más que mil palabras.

"Comenzaron con 45 por ciento en enero y febrero, pero el mes pasado lo redujeron un 5 por ciento," dijo el concejal Leo Capuchino.

Mendota es conocida como el 'Centro Mundial del Melón,' pero para muchos de sus habitantes, últimamente la ciudad se distingue más por la falta de empleo y de recursos naturales.

Funcionarios calculan que el condado de Fresno, tendrá pérdidas de $73 millones en cosechas este año.

Pero el gerente general de Westlands Water Districts (Distrito del Agua de Westlands) declaró que "la magnitud de este desastre no puede ser medido sólo en el valor de la cosecha y la medida de acres. Hay enormes costos humanos también. Hay trabajos que se han perdido y otros que se perderán."

Capuchino explicó que si un ranchero no tiene suficiente agua, va a dejar de regar sus plantas de tomate, algodón, alfalfa, lechuga, melón o brócoli para mantener vivos los árboles de almendra, pistachos y chabacano o las viñas.

Birmingham agregó que una declaración formal de emergencia por la sequía de parte del gobernador Arnold Schwarzzeneger no aliviará el impacto final que tendrá esta situación entre los consumidores de California y sus alrededores.

No obstante, espera que la declaración ayude a movilizar agua más pronto a los cultivos que la necesitan.

"La situación está muy crítica," dijo Capuchino, quien trabajó por más de 40 años para el Westlands Water District y sabe mejor que nadie que el panorama de la región luce sombrío. "Sin agua no hay trabajo."

Y sin trabajo la gente no sale a comprar la canasta básica completa y los propietarios de negocios también sufren.

"El impacto (del desempleo) ha sido tan grande que ya no tengo una tienda de abarrotes," dijo Joseph Riofrío, quien además es concejal de la ciudad. A falta de ganancias, Riofrío improvisó una tienda de vídeos y videojuegos en su local, que ha sido propiedad de su familia desde hace 75 años; aunque todavía vende refrescos y algunos otros productos de consumo.

San Juana Prieto lleva 23 años viviendo en Mendota y no recuerda un momento tan difícil como la sequía de este año.

"Hemos pasado inundaciones y heladas, pero ahora que no hay agua se juntó con los precios de la gasolina y es peor."

Hace 15 días que Prieto consiguió trabajo en el azadón, pero los mayordomos le comunicaron que será por muy poco tiempo.

"Hemos pensado irnos a vivir a Madera," dijo Prieto, cuyo esposo trabaja como transportista con su propio camión, pero también padece los altos precios del diesel.

La semana pasada el Asambleísta Juan Arámbula, demócrata de Fresno, introdujo una propuesta para extender los beneficios del desempleo a los que se han quedado sin trabajo debido a la sequía.

Bruce Bolodgett, director ejecutivo de la Federación de Agricultores de San Joaquín, dijo que el condado no ha sido afectado significativamente.

"No he visto buenos números," dijo Blodgett. "Ha sido irónico que este año el no haber tenido mucho problema en encontrar fuentes de trabajo tampoco."

En el pasado -- antes de que la economía empezara a declinar -- los agricultores batallaban para encontrar suficiente gente para trabajar en sus cultivos. Ahora, debido a la economía, la escasez de trabajadores ya no es un problema.

En Firebaugh, María del Refugio Ruiz resiente los efectos de la sequía porque sus hijas tampoco encuentran trabajo y no la pueden ayudar.

A sus 70 años, Ruiz preferiría poder salir al campo ella misma, pero sus tobillos se le quebraron trabajando y hace años que dejó de hacerlo.

Para poder subsistir, limpia casas o le cuida los niños a algunas mujeres que salen al campo y a veces se gana $30 al día.

Pero cuando las campesinas no tienen trabajo, no necesitan de su ayuda.

"Mucha gente se está yendo para Dos Palos, aquí hay muchas parcelas que no las van a sembrar," dice Ruiz, quien quedó viuda hace más de siete años y vive con un hijo de poco más de 20 años que se accidentó desde muy chico y quedó parapléjico.

Ruiz recientemente se quedó sin luz durante 15 días y fue hasta que la iglesia católica San José le dio un cheque por $250 para liquidar un atraso de cuatro meses cuando volvió a contar con el servicio.

Ruiz también lamenta que uno de sus nietos, de 20 años, no pueda conseguir trabajo por falta de documentos. "El es casi de aquí, lo trajo mi hija a los 2 años de edad y es un buen muchacho, ya terminó su escuela (preparatoria) y no se puede acomodar."

En medio de tantas carencias, Ruiz fue sorprendida gratamente hace algunos meses cuando el chofer del autobús en el que se desplaza para salir a limpiar casas le comunicó que ya no tendría que pagarle.

Por su edad califica para transporte gratuito. No así para ningún otro tipo de asistencia personal o para el cuidado de su hijo, pues él también carece de estatus legal.

"Aquí sufre uno más que en México. Yo me fuera mejor para allá si no tuviera mi hijo enfermo."

Mande correo electrónico a: svelazquez@vidaenelvalle.com