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Jóvenes siguen su lucha por conseguir el sueño

Vida en el Valle

(Published Tuesday, July 3rd, 2012 12:45PM)

"Tenemos que pensar en todos los sacrificios que nuestros padres, familiares y amigos hicieron para cruzar el desierto -- al cruzar la frontera -- para poder salirse de nuestra pobreza y darnos una vida mejor. Estamos en deuda con ellos para pararnos y luchar por ellos -- por nosotros -- por la Ley DREAM."

-- Daniela Cruz

Daniela Cruz llegó a un punto de cambio en su vida hace dos años cuando un familiar indocumentado fue arrestado y le quitaron a su hija de 3 semanas de nacida, después de que lo paró la policía por una luz que no servía en su automóvil.

Cuando su familiar no pudo mostrar una licencia de manejar, inmediatamente fue arrestada. Le quitaron la niña y a la madre no se le permitió hacer una llamada telefónica.

"Nadie sabía qué le había pasado a nuestro familiar. Pensábamos que la habían secuestrado o matado. No teníamos idea," dijo Cruz.

Las autoridades de inmigración se negaron a escuchar las súplicas por ayuda del familiar debido a sus incómodas heridas de la cesárea. Fue encarcelada durante mes y medio y después la deportaron.

Las noticias fueron demasiado para Cruz, de 22 años.

"Ya había visto suficiente. Me cansé de ver temor en las caras de mis familiares y en la gente de mi comunidad," dijo Cruz a los cientos de estudiantes de la Ley DREAM que se reunieron el sábado pasado en la Plaza del Centro Cívico San Francisco.

"Me cansé de que me llamaran una ilegal y de que me juzgaran diferente debido a mi color de piel. Estaba frustrada de no poder hacer nada en cuanto a mi situación y un día me dije a mí misma, 'No puedo seguir con temor. No puedo seguir con temor. Yo simplemente no puedo seguir con temor ya más.'"

La historia de Cruz no fue tan diferente de los demás DREAMers que viajaron desde Oregon, Nuevo México, Arizona, Colorado, Missouri, Washington, Nevada y Utah.

Vestidos con sus togas y birretes de graduación, ellos participaron en una representación de ceremonia de graduación para insistir a que se apruebe la Ley nacional DREAM y para criticar la reciente decreto de la Suprema Corte de los Estados Unidos en cuanto a la controversial ley SB1070 de Arizona.

Los estudiantes se pararon y al unísono decían "¡Si se puede!", "El pueblo unido, jamás será vencido," e "Indocumentados, sin temor y sin vergüenza."

Ellos llevaban pancartas, sus listones de preparatoria y universidad de sus respectivas instituciones educativas. Vestían medallas de logros, broches y botones.

Cruz tenía 10 años cuando viajó a Arizona con su madre, quien obtuvo visas para las dos. Ellas dejaron un esposo, hermano, y hermana en la Ciudad de México.

Después de que las visas se vencieron seis meses después, ellas siguieron viviendo en Paradise Valley, Arizona. Cruz empezó a ir a las escuelas públicas y estaba aprendiendo inglés. Su madre trabajaba limpiando casas, de mesera y en cualquier cosa para ganar suficiente dinero para sobrevivir y mandar algo a la familia.

Ellas trataron de llevar una vida normal a pesar de sus inseguridades.

"Yo siempre supe que era indocumentada, simplemente no sabía que era eso. Mi madre siempre me dijo que me guardara ciertas cosas y ella siempre era muy cautelosa, especialmente porque crecí en una comunidad que era predominantemente de raza blanca," dijo Cruz.

"Yo siempre estuve dudosa y avergonzada de decirle a la gente mi situación. Sentía como que me iban a dejar de hablar -- o que no me aceptarían y que me odiarían."

Hace dos años, Cruz reveló su estatus migratorio a sus amigos cercanos. Ese fue el día en que se convirtió en activista.

"Mi madre tenía mucho miedo," confesó Cruz. "Ella me dijo, 'no solo te estás poniendo en riesgo, sino que también a toda la familia.' Cuando ella notó que no tenía miedo, ella dijo, 'Tú tienes que hacer lo que es correcto si esto es lo que tú crees y por lo que tienes fe, entonces yo te apoyo."

Cruz y otros cinco estudiantes indocumentados de preparatoria y universidad llevaron sus protestas a las intersecciones con más tráfico de sus ciudades.

Cruz elaboró pancartas que decían 'Indocumentados y sin miedo,' Ellos retaron al Alguacil Joe Arpaio del Condado de Maricopa a que los arrestara.

Después de tres días de protestas, ellos fueron arrestados y puestos en la cárcel. Pero no fueron deportados.

"Nunca supimos por qué. Todos nos dijeron que nos iban a mandar de regreso a México, así que mientras estábamos en la cárcel del Condado de Maricopa, sabíamos que no teníamos escape," dijo Cruz.

"Él no deja escapar a nadie. Pero nosotros sí escapamos. Después él quería reunirse con nosotros pero declinamos la invitación porque era bastante evidente que no íbamos a cambiar su parecer en cuanto a nosotros."

El vivir con temor, dijo Cruz, no es nada bueno.

"Lo que tenemos que hacer es salir de las sombras, no vivir en temor, organizarnos, movilizarnos, y luchar por lo que queremos. Podemos hacer mucho si nos unimos. Somos una voz fuerte y poderosa de manera colectiva y estamos decididos a lograr un cambio."

Luis Nolasco de 21 años de edad, graduado de la Universidad Estatal de California en San Bernardino, ayudó a organizar el mitin del sábado con la ayuda de National Immigrant Youth Alliance, Immigrant Youth Coalition, American Civil Liberties Union de California, Immigrant Legal Resource Center, y la Universidad de San Francisco.

Ya era tiempo de que una representación de graduación se llevara a cabo en la costa oeste, dijo él.

"Cada año organizamos una gran graduación en Washington para insister al Presidente Obama que pase la ley federal DREAM," dijo Nolasco. "Hemos estado hacienda esto desde la primera vez que se propuso la Ley DREAM así que pensamos que tenemos que hacer lo mismo aquí en California para seguir despertando el apoyo a nuestra causa."

Nolasco, quien tiene un título en psicología, dijo que los recientes anuncios que hizo Obama por detener las deportaciones en contra de los jóvenes indocumentados es un paso en la dirección correcta pero no es suficiente.

"Queremos un medio a la ciudadanía. Esta nueva política no garantiza que no vayamos a ser deportados ni tampoco garantiza que podamos ser ciudadanos y al final, eso es lo que queremos. Queremos una reforma migratoria integral," dijo Nolasco.

Muchos estudiantes indocumentados dijeron que no estaban sorprendidos con el anuncio de Obama. Los estudiantes y sus simpatizantes habían estado acampando durante dos semanas en sus oficinas de campaña y las oficinas exigieron que dejaran de deportar a los estudiantes indocumentados.