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Anisa Guajardo conducía entrevistas cuando estaba en la preparatoria Buchanan High School diciendo "cosas simples como 'Quiero ir a las Olimpiadas.'"
"Yo dije que quería estar en el equipo nacional," recordó Guajardo durante una entrevista telefónica la semana pasada.
Estos días, la delantera de 20 años de edad, integrante del equipo de la Universidad Pepperdine, está jugando a nivel internacional con el equipo femenil nacional de México.
La joven que se graduó de la Preparatoria Buchanan en 2009, recibió una llamada del entrenador del equipo de México, Leonardo Cuéllar para participar la semana pasada en el torneo de la CONCACAF en Canadá, para calificar para las Olimpiadas femeniles.
México se perdió del viaje a las Olimpiadas cuando perdió 3-1 contra Canadá en las semifinales después de perder con 4-0 un partido contra los Estados Unidos. Aunque Guajardo, demostró que ella pertenecía al equipo con una actuación que aportó 3 goles contra la República Dominicana.
"Estoy rodeada de tanto talento, es asombroso," dijo Guajardo. "Es un alivio porque cuando uno juega por una nación uno deja de pensar en uno mismo."
Guajardo, quien ha jugado con la escuadra U-17 de México, se tomó dos años de descanso del equipo de México.
"Fue una decisión personal. Sentí que necesitaba reunir muchas cosas en lo que respecta al fútbol, pero el destino llegó hasta mi vida."
La Federación Mexicana de Fútbol le mandó a Guajardo mensajes electrónicos preguntando sobre su disponibilidad.
"Yo recibí un correo electrónico de parte de (Cuéllar) en cuanto a jugar con el equipo femenil, y en esta ocasión, pensé, nada obstruirá mi camino," dijo ella.
El ingreso de Guajardo al fútbol mexicano llegó cuando ella se registró en la clínica de la Academia de Fútbol Chivas en Porterville. Ella cursaba el doceavo grado en Buchanan, escuela donde ella ayudó al equipo a ganar cuatro campeonatos de fútbol en el Valle.
Ella se enteró de que habría cazatalentos de México fijándose en los jugadores, pero ella no le dio mucha importancia.
Las pruebas con el tiempo la llevaron a la escuadra de U-17.
Los padres de Guajardo -- que fueron maestros de inglés durante periodos de dos años en escuelas de México, El Salvador y la República Dominicana antes de regresar al Valle de San Joaquín -- criaron a Anisa y a su hermana mayor Milena con el fútbol.
Guajardo está feliz de jugar para México. Su padre, Santiago, nació en el estado de Durango en México.
"Ahora todo lo que pienso es que es de agradecer el estar en esta posición. Me siento agradecida y bendecida," dijo Guajardo.
Su padre ha desarrollado un interés por el deporte.
"Yo en realidad no estaba interesado en el deporte, bueno hasta que mi hija empezó a jugar," dijo Santiago, "y ahora, lo veo mucho."
Cinco años de acondicionamiento y de jugar con las escuadras de viaje del Clovis Fusion por fin fueron remuneradoras.
"Yo siempre he tenido la pasión para el juego, cada vez que tocaba o veía el balón de fútbol," dijo ella.
Ese viaje a las olimpiadas va a tener que esperar.
Tambien en el equipo era Chrystal Martínez, de 18 años de edad, un jugadora del American River College en Sacramento.
Martínez jugará con el equipo en Panamá en los juegos de la Copa Mundial del Sub-20.