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STOCKTON -- Bajo cualquier medida, el 2011 fue el año con más muertes registradas en la historia del Condado de San Joaquín.
Noventa personas perdieron la vida en actos violentos, un promedio de aproximadamente 1.7 asesinatos por semana.
Stockton rompió su triste récord anual de homicidios con 58, y las 24 muertes que la Oficina del Alguacil del Condado de San Joaquín investigó el año pasado fueron la cifra más alta en una generación.
Hasta en Manteca, lugar que en un tiempo se consideró inmune a tales casos de violencia, los cinco asesinatos registrados en el 2011 son más del doble de los dos que hubo en el 2009.
Las autoridades atribuyen el aumento en la violencia a los recortes que ha habido en los presupuestos del departamento de policía, menos personal, desesperación en la gente por estar batallando con la economía débil, y un resurgimiento en las riñas entre las pandillas. Muchos de los asesinatos del año pasado siguen sin resolverse debido a que los testigos potenciales -- ya sea que estén temerosos a represalias o porque no tienen confianza en las autoridades -- están renuentes a cooperar con las investigaciones. "Hablando solamente por nuestro departamento, puedo decirle que vemos el hecho de que los delincuentes están aumentando la actividad pandilleril y están aprovechando una oportunidad que no existía en años pasados," dijo el Oficial Pete Smith, un portavoz del Departamento de Policía de Stocton. "Ellos hacen negocio con sus actividades, aunque están participando en una operación ilegal. Como cualquier hábil persona de negocios, ellos están buscando ma
neras de aumentar el mercado en que trabajan. Se dan cuenta de que la policía tiene 100 oficiales menos de los que tenía hace unos cuantos años y que son menos productivos de lo que eran en aquel entonces."
Los descansos laborales y la reducción en personal han obligado al Departamento de Policía a reajustar sus operaciones diarias, dijo Smith. Hay menos policías para patrullar y para trabajo vial, y por los recortes que se han hecho en la unidad de investigaciones del departamento.
Solo hay un detective asignado a la división de homicidios del Departamento de Policía de Manteca, pero los detectives de otro departamento van a ayudar con las investigaciones, dijo el Oficial Jason Hensley, un vocero del departamento.
La Oficina del Alguacil del Condado de San Joaquín perdió 41 oficiales durante los pasados tres años por retiro o por reducciones, incluyendo a detectives de homicidios, dijo el oficial Les García, un vocero del departamento.
Pero en ningún lugar es la reducción tan aguda como lo es en Stockton. Como resultado de los recortes, el Departamento de Policía de Stockton, tiene menos posibilidades de tomar medidas preventivas en contra de los delincuentes y se ve obligado a tomar medidas reactivas, dijo Smith.
"Esta administración ha puesto en claro desde el principio que nuestro servicio principal para los ciudadanos es el de atender los crímenes en progreso y violentos," dijo él.
La única área dentro del departamento que no ha perdido ningún miembro desde que empezó la crisis presupuestal de Stockton es la división de robos y homicidios, dijo él.
"Tenemos la misma cantidad de detectives y de sargentos cubriendo robos y homicidios, que teníamos en el 2008, pero el trabajo es más del doble de lo que era en los últimos dos años," dijo él.
El porcentaje de cierre para las investigaciones de homicidios en el Departamento de Policía de Stockton fue de casi un 50 por ciento en el 2011, y Smith dijo que la cantidad sería mayor si los testigos cooperaran con los detectives.
"Cuando se habla de homicidios relacionados con las pandillas, hay un bloqueo característico en la investigación," dijo él. "En muchos casos, estamos hablando de generaciones y generaciones que han estado involucradas en la vida pandilleril y que inherentemente no confían en la policía o no quieren cooperar. También existe el sentir entre las comunidades pandilleriles de que ellos tratarán con sus asuntos de manera interna."
De los 58 homicidios que el Departamento de Policía de Stockton investigó en el 2011, 26 fueron relacionados con pandillas, o muy probablemente estuvieron relacionados, dijo Smith. En otros 18, no se sabe si las pandillas jugaron un papel. Muchas de las muertes restantes fueron resultado de violencia doméstica, discusiones, negligencia, abuso o robos, dijo la policía.
La Oficina del Alguacil del Condado de San Joaquín, y los departamentos de policía de Lodi y Manteca también vieron un aumento en los homicidios. Los casos de la Oficina del Alguacil amentaron a 24 asesinatos en el 2011, de ocho que hubo en el 2010, mientras que la policía de Manteca investigó cinco asesinatos. En Lodi, donde los detectives por lo regular investigan un asesinato al año, en 2001 investigaron dos.
La última vez que la Oficina del Condado de San Joaquín investigó tantos homicidios en un año fue cuando se reflejaron en las estadísticas las muertes del Instituto Vocacional Deuel en Tracy, dijo García. "En los años 1970, andábamos en los 40, pero cubríamos más áreas en el condado además de la prisión."
Los números en homicidios están basados en la definición que el FBI da a un "homicidio por crimen." Los homicidios vehiculares, las muertes causadas por bala a manos de un oficial (de las cuales hubo cuatro en el Condado de San Joaquín en 2011 y una en el Condado Amador), y homicidios justificables (en defensa personal), no están incluidos en las cifras del FBI.
El único lugar en el condado que vio una reducción en homicidios fue Tracy, donde no hubo ningún homicidio en 2011 después de haber tenido cuatro en el 2010.
Ya dicho todo, hubo 90 víctimas de homicidio en el Condado de San Joaquín en 2011, uno en el Condado Calaveras y dos en el Condado Amador.
La primera víctima del año en el Condado San Joaquín fue también la primera de Stockton: Savanda Somvilay, una mujer de 30 años de edad que la policía cree fue víctima de violencia doméstica. Su novio, Ronald Wayne Holmes, de 29 años, fue arrestado a mediados de febrero y sigue acusado de su muerte.
El último homicidio del condado ocurrió en el bloque 800 de Windsail Lane el 22 de diciembre, cuando Omar Virgen, de 24 años de edad, recibió un balazo y murió en una cochera donde él y sus cinco amigos estaban tomando cerveza. No se hizo ningún arresto en este caso de disparos desde un automóvil.
La muerte de cada individuo es devastadora para la familia y para sus seres queridos. Otros casos afectan a toda la comunidad.
Rubén Ramírez, de tres años de edad, murió al ser atropellado por un automovilista el 3 de octubre, caso en que la policía dice que el culpable huyó del lugar. Aushua McDuff-Brown, de 22 años, fue arrestado dos días después en el Sur de California y enfrentará un juicio relacionado con la muerte del niño. La policía dice que ella intentó atropellar a una mujer con la que había estado discutiendo, pero en vez de eso atropelló a Rubén.
Dalene Carlson era una mujer de 23 años que se había mudado a Stockton recientemente antes de desaparecer a principios de agosto, sus familiares activamente pidieron al público en general que ayudara en la búsqueda. Casi dos meses después, se encontró su cuerpo en un maizal cerca de Escalón. Se cree que Jason Gilley, de 25 años, es la última persona que la vio viva y enfrenta cargos de asesinato.
Su asesinato fue el número 46 en Stockton, donde la cantidad de asesinatos dentro de los límites de la ciudad ha aumentado durante cuatro años consecutivos. El aumento inició en 2008, con 24 homicidios. Hubo 33 en 2009 y 49 en el 2010 antes de los 58 en el 2011.
La violencia de 2011 aumentó en junio, cuando dos grupos de pandillas locales iniciaron una guerra entre sí, dijo Smith.
Debido a los múltiples casos que todavía están bajo investigación, Smith dijo que el departamento no puede decir cuántos homicidios están relacionados a esa riña.
Pero el Jefe de la Policía de Stockton, Blair Ulring coincidió en que se cree que la riña es la responsable de "una cantidad" de los asesinatos.
Las dos cosas más importantes que un jefe de policía puede dar son calidad de vida y la percepción de seguridad, dijo Ulring. Aunque la ciudad rompió con un récord de casi dos décadas de homicidios en un año, Ulring dijo que la violencia en rara vez era casual.
"La gran mayoría de las víctimas de crímenes violentos son personas que están involucradas en estilos de vida que los ponen en mayores riesgos," dijo él. "Con frecuencia las víctimas de crímenes violentos -- que no están relacionadas con robos callejeros -- llevan un estilo de vida que les permite convertirse en víctimas."
El jefe de policía reconoció que hay significativos elementos criminales en la ciudad pero enfatizó que la percepción de Stockton no es igual a la realidad.
Él señaló a las estadísticas hasta el mes de noviembre, que muestran que los robos callejeros habían bajado en más de un cuatro por ciento de los totales de el 2010. Las estadísticas que le preocupan a Ulring tienen que ver con la actividad iniciada por un oficial, lo cual incluye retenes o revisiones viales. Hasta noviembre, la cantidad de tiempo que los oficiales pasaron investigando crímenes por su cuenta -- a diferencia de respuestas a llamadas cuando se comete un crimen -- bajó a un 47 por ciento.
"Somos casi completamente reactivos en el patrullaje," dijo Ulring.
Él atribuyó la reducción a la baja en oficiales de patrulla y a una realineación de personal en la policía.
Ulring, quien se jubilará a finales de febrero, dijo que las obras por mejorar la ciudad continuarán durante su término y después.
"Yo no creo (que la gente de Stockton) esté menos segura ahora de lo que estaba el año pasado," dijo él. "Pero yo sé que tenemos gente en esta ciudad que no se siente segura."