Los nuevos americanos hablan política

Por ser este es un año electoral, grupos de ambos partidos políticos instalaron cabinas junto a las entradas del Centro de Convenciones de Fresno para tener la oportunidad de registrar a algunos de los 849 nuevos ciudadanos naturalizados el jueves pasado.

El Superintendente Juan Sandoval del Distrito Escolar Raisin City fue uno de los primeros en línea para registrarse.

"Ya era hora," dijo Sandoval, de 52 años de edad.

El nativo de Guanajuato, México ha sido un residente legal desde 1975 y recientemente decidió dar los pasos finales para convertirse en un ciudadano estadounidense.

"Yo siempre he sido el tipo de persona que ha logrado una meta tras otra. Cuando estaba trabajando en el campo, mi meta era salir. Cuando salí, mi meta era ir a la universidad. Cuando terminé la universidad, mi meta era convertirme en un maestro y a partir de ahí, sólo estaba esperando el momento adecuado para alcanzar mi última meta de convertirme en un ciudadano americano," comentó Sandoval.

No era sólo una meta personal que trataba de alcanzar. Con el proceso, Sandoval quería enseñarles a sus cuatro hijos algunos objetivos valiosos.

"Yo quería que mis hijos aprendieran algo muy importante a lo largo de este proceso y eso era que no necesariamente tienen que ser un ciudadano estadounidense para tener éxito. Mi objetivo personal era llegar a la posición más alta en la educación para que mis hijos entendieran esa parte del proceso," apuntó el superintendente.

Sandoval dijo que se enorgullece de su logro reciente porque todo lo que ha hecho, ha comenzado con pasos humildes y no era el único. Su madre y padre procrearon nueve hijos en la ciudad de Wasco y cada uno de ellos asistió a la universidad para obtener títulos profesionales.

Sus padres -- arduos trabajadores agrícolas del Valle Central -- siempre destacaron la importancia de la educación pues querían lo mejor para sus hijos. Sandoval fue el primero de los nueve en asistir a la universidad.

Cuando joven, Sandoval trabajó en el campo con sus padres mientras tomaba clases en Bakersfield Junior College. Después encontró otro empleo como soldador.

Cuando cursaba en la Universidad Estatal Politécnica de California -- para estudiar tecnología y las artes industriales -- cada fin de semana y durante el verano, Sandoval se trasladaba a Valle Central para trabajar y ahorrar su dinero para pagar su matriculación universitaria y gastos relacionados.

Finalmente graduó con un título en lo mismo dos años más tarde.

Al terminar la universidad, él estaba libre de deudas y recibió una oferta de trabajo como profesor en Delano. Sería su primer trabajo como profesional.

"Al principio quería ser un profesor de enseñanza centrada en la tecnología y las artes industriales, pero terminé haciendo la enseñanza de cualquier otro tema, excepto lo que yo había estudiado en la escuela," dijo Sandoval.

Sin embargo, su elección de carrera lo llevaba en la dirección correcta.

Después de pasar ocho años en Delano, se convirtió en el director de la escuela y poco después, recibió una oferta de trabajo en la escuela secundaria en Parlier como director. Estuvo a cargo del programa bilingüe durante los próximos tres años hasta que recibió una oferta que no pudo rechazar.

"Me pidieron que solicitara para el cargo de superintendente de la escuela Raisin City y solicité," recuerda Sandoval.

El resto es historia.

Desde el 2010 Sandoval ha sido el superintendente de Raisin City, uno de los distritos más pequeños y pobres ubicados en una zona en donde la mayoría de las familias dependen del trabajo temporal en los campos. Sus ingresos son bajos y la mayoría de la gente en la comunidad no incorporada vive por debajo de la línea de la pobreza mundial. Sandoval espera que con su liderazgo, se pueda hacer más por los estudiantes en su escuela y la comunidad.

"Quiero que todos los latinos obtengan una educación. Hoy en día, es el mejor paso que pueden hacer y la ruta más importante que pueden tomar. No va a ser fácil porque no hay nada en esta vida que sea fácil, pero quiero que todos mis estudiantes sepan que con trabajo duro, todo es posible en la vida," dijo.

Y él siente lo mismo en cuanto a la votación.

"Los latinos tienen que votar porque nuestro voto es nuestra única voz en este país. Si queremos algo positivo que pase en la economía y en la inmigración, esta es la única manera en que es posible. Este es el año del voto latino. Estamos aquí en grandes números -- ahora vamos a ser ciudadanos y ejercer ese derecho," concluyó.

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