Campeones! El Tigre rugió y gritó campeón!

Los Tigres finalmente rompió el maleficio. Tuvieron que pasar 29 años con la garganta contenida y con la frustración de haber estado cerca en varias oportunidades para que una afición pletórica desate toda su euforia y convierta al Volcán, su casa, en una erupción de festejos tras obtener el campeonato Apertura 2011del fútbol mexicano y su tercera estrella.

El partido de ida había adelantado cierta euforia para los felinos con un triunfo de visitante en el difícil estadio Corona producto de un gol solitario de Damián Álvarez.

Sin embargo al juego de vuelta no le faltó dramatismo y desafortunadamente tuvo al árbitro, Marco Antonio Rodríguez, como uno de sus principales protagonistas por sus polémicas decisiones.

El encuentro comenzó con intensidad y con ambos equipos volcados al ataque sobre un campo muy resbaladizo como consecuencia de una persistente lluvia.

Corría el minuto11 cuando una jugada cambió el rumbo del partido.

Un ataque de Tigres originado por un centro de Damián Álvarez, culminó con una falta dentro del área del portero Oswaldo Sánchez, quien se barrió a destiempo con una salida temeraria y provocó que el árbitro Rodríguez le mostrara la tarjeta roja y decretara la pena máxima.

Esto obligó al técnico santo, Benjamín Galindo, a realizar el cambio de portero haciendo ingresar a Miguel Becerra y sacrificando la salida del delantero Darwin Quintero. El talentoso Lucas Lobos no pudo traducir en gol la oportunidad del penal tras la gran estirada de Becerra y las cosas se mantuvieron con el marcador en cero.

Posteriormente el esfuerzo heroico de los visitantes fue premiado con un gol de Oribe Peralta demostrando que el objetivo de ganar el partido seguía muy firme.

Así se cerraron los primeros cuarenta y cinco minutos con un marcador que obligaba al tiempo suplementario y si era necesario a los penales.

El segundo tiempo comenzó tan intenso como el primero y Tigres con la ventaja numérica no dejó de demostrar su ambición de llevarse el título. Fue así que con goles de Héctor Mansilla y Danilinho dieron vuelta el resultado y con el 2-1 a su favor las cosas ya no tendrían vuelta a atrás.

Posteriormente Felipe Baloy de Santos también vio la tarjeta roja tras una fuerte entrada a Lucas Lobos y en la misma jugada Israel Jiménez de Tigres también se fue expulsado por reaccionar.

Para coronar una noche de ensueño, Alan Pulido marcó el 3-1 definitivo a tres minutos del final.

El festejo del título fue festejado por la afición de Tigres por partida doble teniendo en cuenta que su eterno rival, Monterrey, había perdido por penales ese mismo día en el Mundial de Clubes de la FIFA y no pudo acceder a semifinales.

De esta forma Tigres obtiene su tercera estrella sumándola a los Torneos 1977-78 y 1981-82.

Santos por su parte no pudo romper con la maldición de ganar una final fuera de su estadio sumando su quinto intento sin éxito.

El técnico brasileño Ricardo "Tuca" Ferretti, quien al término del partido cumplió la promesa de afeitarse el bigote si ganaban el título, expresó:

"Se logra un objetivo que todos queríamos, que cuando llegamos era una situación drástica, a punto de pelear el descenso y gracias a Dios, por el esfuerzo de los muchachos, el apoyo de la Directiva, del apoyo incondicional de la afición y muchas otras cosas; hoy es un día que todos debemos disfrutar, todo estaba de nuestra parte, y haber culminado con el título es para estar todos satisfechos."

Por su parte Benjamín Galindo, técnico de Santos, no ocultó su disgustó por el arbitraje de Marco Antonio Rodríguez y señaló:

"Primero hay que felicitar a Tigres por ser campeón. El arbitraje dejó mucho que desear, la verdad dejar al equipo con nueve... hay una expulsión muy dudosa, la de Oswaldo Sánchez, después la de Felipe Baloy y eso te parte lo que es el trabajo que veníamos realizando y no se puede felicitar a un árbitro así, siempre he sido respetuoso de los árbitros pero (hoy) no estuvo a la altura, para nada.'

Cabe destacar que Marco Antonio Rodríguez, también tuvo su papel protagónico en las finales del Apertura 2003 entre Pachuca-Tigres y del Apertura 2005, entre Monterrey-Toluca donde expulsó a tres jugadores de Tigres y a tres de Monterrey en cada respectivo partido convirtiéndose en el árbitro más cuestionado para dirigir finales en el fútbol mexicano.