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El invicto luchador del Campeonato de Ultimate Fighting, Caín Ramírez Velásquez quizá no comprenda en su totalidad el impacto de su éxito.
Desde que derrotó a Brock Lesnar por el título de peso completo de la UFC el pasado mes de octubre, el luchador de 29 años de edad ha sido promocionado como un campeón para los latinos.
El 12 de noviembre, él defenderá su título en la pelea principal del primer programa de la UFC por el canal de televisión Fox, contra Junior Dos Santos, un veterano de artes marciales mixtas originario de Brasil con un récord de 38-1.
Velásquez visitó Fresno el 22 de octubre y firmó autógrafos para la afición. Él sirvió de recordatorio de las recompensas que se reciben cuando se trabaja duro como amateur compitiendo en las finales de NorCal: Up and Comers 7 en Sierra Sport and Racquet Club.
Después de una victoria en la primera ronda contra Lesnar en UFC 121 el pasado mes de octubre en Anaheim, Velásquez (9-0 MMA, 7-0 UFC) llegó a convertirse en el primer mexicano en ganar un título de peso completo de la UFC.
"Este cinturón, se lo dedico a la gente mexicana de aquí de los Estados Unidos y de México," dijo él después de la pelea.
La experiencia de Velásquez es similar a la de muchos inmigrantes latinos en los Estados Unidos. Su padre, Efrén Velásquez, trabajador del campo, fue deportado muchas veces a México. Efrén se casó con Isabel, una ciudadana estadounidense.
Cain Velásquez, quien mide 6 pies, 2 pulgadas de estatura, y pesa 244 libras, usó su carrera de lucha en peso completo como un medio para llegar a UFC.
En la pelea amateur en Fresno, Velásquez posó para fotografías sosteniendo a bebés en los brazos, saludó de mano a los jóvenes luchadores, y firmó docenas de camisetas.
Después de que fue presentado ante cerca de 400 aficionados de Fresno, se tocó la canción de Vicente Fernández 'El Mandado' como entrada para Caín al octágono.
"No sé, no, yo no me considero como un ejemplo. Yo solo vivo mi vida de la manera que quiero," dijo Velásquez, cuyo último trabajo fue de seguridad (bouncer) en San José en el 2009.
"Pero, si alguien me puede ver así, entonces estoy feliz de ser esa persona. Yo en realidad no me considero un ejemplo."
Él se comporta por su familia, y por los niños para quien ha sido mentor y tutor, y a quienes aconseja que sigan en la escuela para que tomen una educación universitaria.
"Cuando no estoy entrenando en el gimnasio, siempre estoy con mi familia," dijo él de su esposa Michelle y de su hija Coral, de dos años y medio.